POLíTICA   9 de marzo de 2017

Nace el “Peronismo Moderno”.

Ante la imperiosa necesidad que el partido político que estableció formalmente la justicia social en el corpus social Argentino, deponga sus actitudes fácticas y rayanas con lo antidemocrático y resuelva consustanciarse, con los elementos más integradores y avanzados (desde la perspectiva de los derechos fundamentales del hombre) , porque no liberales, para evitar la “endogamia partidocrática” que mucha veces posiciona a expresiones Peronistas, como sucedáneos de los totalitarios “Soviets” Rusos, hemos decidido fundar en Corrientes, y con ello ser parte en el año electoral, este espacio, amplio, pluralista y que tiene como prioridad modificar la condición del pobre (dado que consideramos que debe ser el nuevo sujeto histórico de lo democrático), generando las vinculaciones con aquellas expresiones ya instituidas en el arco político que declamativa como testimonialmente (en el decir y en el hacer), tengan como finalidad política el profundizar la integración del correntino en un campo de bienestar general, llevando para ello al manejo de la administración provincial, como de cada uno de los municipios, al hombre o la mujer más idóneos y consustanciados con esta filosofía política que semánticamente bautizamos como “Peronismo moderno”.

“Desensillar hasta que aclare”, repetía el General cuando el desfile en Puerta de Hierro, pretendía envolverlo en el clima de incertidumbre que se vivía allende el océano y los gobernantes de facto y sus acólitos azuzaban con astucia poética la metáfora del avión negro.

Y sí de algo se había nutrido Juan Perón, mucho antes de ser quien fue, era de contenidos filosóficos, con especial atención en los Griegos, de allí que aún hoy, muchos confundan, otorgándole ser el autor de la frase “La única verdad es la realidad”, que pertenece a Aristóteles, probablemente no transliterada en forma exacta, sino como definición sucinta o brevísima acerca de lo que trataba el pensamiento del Estagirita.

El general también leyó a Platón, hasta el hartazgo, sobre todo la República, el diálogo, según los no especialistas más político del tutelado de Sócrates. Recordaba la siguiente metáfora del capitán y los marineros, o el timón del estado (de aquí surge la argumentación, por parte de académicos y filósofos, del gobierno de estos o de los mejores, pero también es el entendimiento por parte de políticos con estatura de estadistas de formarse y pensar más allá de resultados o títulos).

“Los marineros se disputan el timón; cada uno de ellos pretende ser piloto, sin tener ningún conocimiento náutico, y sin poder decir ni con qué maestro ni en qué tiempo lo ha adquirido. Además, son bastante extravagantes para decir que no es una ciencia que pueda aprenderse, y estarán dispuestos a hacer trizas al que intente sostener lo contrario. Imagínate que los ves alrededor del patrón, sitiándole, conjurándole, y apurándole para que les confíe el timón. Lo excluidos matan y arrojan al mar a los que han sido preferidos; después embriagan al patrón o le adormecen haciéndole beber la mandrágora o se libran de él por cualquier otro medio. Entonces se apoderan de la nave, se echan sobre las provisiones, beben y comen con exceso, y conducen la nave del modo que semejantes gentes pueden conducirla. Además consideran como un hombre entendido, como un hábil marino, a todo el que pueda ayudarles a obtener por la persuasión o por la violencia la dirección de la nave; desprecian como inútil al que no sabe lisonjear sus deseos; ignoran por otra parte lo que es un piloto, y que para serlo es preciso tener conocimiento exacto de los tiempos, de las estaciones, del cielo, de los astros, de los vientos y de todo lo que pertenece a este arte; y en cuanto al talento de gobernar una nave, haya o no oposición de parte de la tripulación, no creen que sea posible unir a él la ciencia del pilotaje. En las naves en que pasan tales cosas ¿qué idea quieres que se tenga del verdadero piloto? Los marineros, en la disposición de espíritu en que yo los supongo, ¿no le considerarán como hombre inútil, y como visionario que pierde el tiempo en contemplar los astros? “(Platón. La República. Libro VI, 488a–490a.).

Continúa el General Perón en Conducción Política (su obra más lúcida); “El hombre si alcanza el momento de la popularidad, tiene que ser capaz de reafirmarlo en los hechos, transformándolo paulatinamente en prestigio que es el dominio permanente y general. El que aspira a conducir tiene que trabajar sobre este deseo y eso se adquiere con virtudes; no se adquiere con mentiras o engaños".

El sujeto histórico de nuestras democracias actuales debe ser la condición en la que este sumido el individuo. Independientemente de que estemos o no de acuerdo, desde hace un tiempo que el consumo (al punto de que ciertos intelectuales, definan al hombre actual como “El Homo Consumus”) y su marca, o registro, es la medida del hombre actual, como de su posicionamiento o razón de ser ante la sociedad en la que se desarrolla o habita. Somos lo que tenemos, lo que hemos logrado acumular, y no somos, mediante lo que nos falta, en esa voracidad teleológica o matemática de contar, todo, desde nuestro tiempo, a nuestra infelicidad.

Los “Peronistas Modernos” harán en breve un lanzamiento público, expresando de qué manera participarán en el año electoral, definiendo para ello, el primer turno confirmado, que es el 4 de Junio la elección a Jefe Comunal, como de Concejales, de la Ciudad de Corrientes.

 

 

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