Martes 7 de Julio de 2020

  • 10º
  • Llovizna intensa
  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

CULTURA

26 de marzo de 2018

El último de los dinosaurios.

Hablar de Marcelo Daniel Fernández, es sinónimo de hablar de cultura correntina. El avezado y versátil dinosaurio, tal como lo apodaron a él y a un conjunto de notables intelectuales correntinos, combina lo que pocos; capacidad en la gestión cultural (ocupó los máximos cargos culturales en la provincia como en Capital, por más de dos décadas, viendo pasar gobiernos de diversos partidos y cuños) y profuso desempeño tanto en el campo de la investigación (hacen escuela sus respectivos trabajos sobre las artes plásticas correntinas como el teatro correntino y por sobre todo la historia del carnaval) y de la literatura misma (novelista, cuentista y periodista). Marcelo Daniel Fernández, como si fuera poco, logró estampar su nombre a miles de kilómetros de distancia de donde parroquialmente comulgan o descomulgan, tanto los que coinciden o no con él. Invitado oficialmente, por los sendos gobiernos de; Rusia, Alemania Oriental como Niza, la expresión viva de lo más aquilatado en lo que acervo cultural se refiere, deja en cada saludo respetuoso, en su aplomada postura y en su mirada escrutadora, un abanico de textos y de experiencias que son reflejo de la correntinidad más contundente.

Marcelo Daniel Fernández, conserva la mirada de quién tuvo que tomar decisiones, evaluando con ello la calidad y el compromiso de cada uno de los proyectos culturales que hubo de tener enfrente, en las tantas oficinas gubernamentales que demandaron de su criterio, de su profesionalidad, como de su aquiescencia. No lo dice, pero lo da entender, lo deja entrever, lo tiene suscripto en cada una de sus obras, conlleva la pena de que la cultura haya estado y sigue de tal manera, subsumida a la política. Su trazo por la senda cultural, es una demostración efectiva de que esta ecuación no puede ser cambiada desde la cultura, pese a los esfuerzos titánicos, de notables, y casi extintos de tal especie, como Marcelo Fernández.

No son pocas de las tan logradas obras del autor, que reflejan el comportar de la política, o de los políticos, como lo hace en la novela “El retratista”, en donde la tensión  de la trama, se desanda en las complejidades de la personalidad  de hombres tan contrastantes como las de un artista y de un diputado, de fines de siglo, que en verdad bien podría ser los del actual, como los del próximo.

Marcelo Daniel Fernández, posee otra gran virtud, la de haberse granjeado de excelentes como apreciables vínculos que sustentan, por sí necesitase, su elevación a la condición de prócer de la cultura, del lugar, asegurado y bien ganado que tiene en el panteón de los héroes de la cultura correntina, sitio en donde grandes amigos suyos, como Marily Morales Segovia, Girala Yampey, Juan José Folguerá, y Norberto Linchinsky, y otros no tan cercanos en lo amistoso, pero sí adyacentes en la condición de imprescindibles, como Francisco de Madariaga y Oscar Portela, constituyen el elenco estable del olimpo de los “arandú” de Corrientes.

Marcelo Daniel Fernández, no tiene remilgo alguno en relación a su obra,  a su trayectoria, a su adoquinado áureo en bronce que ha constituido en su andar. Reside en un hogar que ha convertido en un santuario de lo cultural, en donde desbordan las obras plásticas, los libros, los recuerdos de sus viajes oficiales, los reconocimientos  y premios, que sigue recibiendo, casi mensualmente.

Marcelo Daniel Fernández, es considerado uno de los “Dinosaurios” de Corrientes. Tal vez sea el último de su especie. No serán pocos los que, como corolario de sus experiencias artísticas como culturales, puedan expresar alguna vez: “Yo viví en los tiempos de Marcelo Fernández”.

 

 

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Cultura
Adyacentes.

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »