A semanas de las elecciones, como de su desaparición, la imagen del joven que reina, en el paroxismo de la sobre-presencia mediática, nos representa a todos y cada uno de los que algo tenemos que ver con esta bendita tierra, sea de quién fuere, pero que la ocupamos todos. Santiago Maldonado, se transformó en un representante político, de nuestros logros, como de nuestros fracasos. El rostro, para algunos angelical, para otros, combativo, del barbado que puede aparecer, siempre en imágenes, sin remera o con capucha, se constituyó en un símbolo rizomático. El rizoma, es un concepto tomado por Deleuze de la botánica. El rizoma es un jengibre, que tal como la moda nutricional indica, posee tantas propiedades que sí sólo consumiéramos tal brote natural, viviríamos hasta los cien años, sin enfermarnos, ni atemorizarnos con la infelicidad ni con la muerte (¿de verdad?). Pero claro, la representatividad, complica las cosas, es lo que puede ser sin que lo sea. Juego de palabras; no. Maldonado, se convirtió en un representante de la conflictividad política. Sus supuestos defensores, seguidores, admiradores, compañeros de causa o como se los llame, creen (¿de verdad?) que lo reivindican preguntando en las salas de espera de los consultorios, tomando listas en los claustros, copiando y pegando la pregunta, inquisitoria como incomoda, y su rostro en las redes sociales. Quiénes ven esta acción política un dejo de oportunismo para que se les endilgue la supuesta distancia que tendrían con los derechos humanos, creen (¿de verdad?) que mencionando a López o Nisman, la cuestión se resuelve, como sí se tratase de un juego de piedra, papel o tijera. Sí de enserio, alguno cree defender una democracia en riesgo, por esta desaparición o por la desaparición de la dignidad, cotidiana y diaria de los millones que apenas comen, tendrían que sufragar con la boleta de Maldonado en las elecciones, llevando a cabo una acción democrática, como altruista, convirtiendo, en los hechos (pues a nivel simbólico ya lo es) a Santiago en Diputado en las próximas elecciones.
El eximio filósofo Silvio Maresca, llegará a Corrientes, tal como lo hubo de hacer ante el I Simposio de filosofía política en 2014 para presentar el quinto libro del autor correntino Francisco Tomás González Cabañas. La obra, fue editada recientemente por el reconocido sello Europeo “Ápeirón” Ediciones y es la tríada ensayística que se completa con los anteriores trabajos que le publicaron al autor: El Voto Compensatorio (Editorial Académica Española) y La Democracia Incierta (SB Ediciones). La presentación será el próximo jueves 7 de septiembre a las 19 horas en la residencia del padre del autor, quién fuera legislador nacional y figura simbólica del peronismo correntino.
El absurdo del paisaje que ofrece lo electoral, es el montaje aburrido de candidatos en barrios pobres, con gente pobre, diciéndoles que le cambiarán su vida por un voto. El poder, que decide quiénes, cómo y dónde viven, está en otro lugar, en esas reuniones, encuentros y fiestas que no son material comunicacional y en donde los 500 de la clase dirigente deciden sobre el millón de dirigidos. La clave o el verso de “¿cuantos votos tenes?” y lo real de convencer al puñado de poderosos, antes que a los cientos de miles menesterosos. A lo sumo, trabajando desde la noción culposa, pecaminosa, que cada tanto, cada acto simbólico de lo democrático, se vomita, se regurgita como el obeso mórbido que desparrama cada tanto, algo nimio de lo que le sobra, de lo que conforma su anquilosada panza errante que es símbolo de su egoísmo, al que disfraza, colectoras mediante, como si fuesen estudios de colostomía para que ese intestino, ominoso, abusivo, se vuelve a tragar la esperanza del millón de correntinos.
Ya había desaparecido Julio López, aún no Santiago Maldonado. Corría el 2014 y titulábamos “Desapareció la política y nadie la busca”. Texto que reeditamos porque la política aún no apareció, y de allí es el principal problema para que los 30.000 sigan sin verdadera justicia, y puedan seguir desapareciendo ciudadanos, con más o menos prensa, pero que en un tris desnuden mediante su desaparición que la política no está presente, pese a la institucionalidad democrática ficta.
A nivel teórico, el concepto de alternancia (que dispone que diferentes hombres, de distintas fuerzas políticas, accedan mediante elecciones libres al poder) se constituye en una suerte de condición sin equa non para ser consideradas como comunidades habitando verdaderas democracias. En Singapur, se realizará una nueva elección, en donde nadie duda que ganará el partido gobernante que hesita antediluvianamente en el poder quién es acusado de manejar la justicia para complicar políticamente a los opositores. “En Chicago, alcaldes demócratas han ganado sin interrupción desde 1931. En San Francisco, lo han hecho desde 1964. Pero nadie cuestiona si existe una democracia en Nueva York”, dijo el ministro de Justicia K. Shanmugam, en referencia a los cuestionamientos frecuentes de las credenciales democráticas de Singapur dado el dominio de 50 años del gobernante Partido Acción Popular.
Así lo señala el ensayista correntino, Francisco Tomás González Cabañas al ser consultado, tras la edición de su última obra “El acabose democrático”, por la obra del filósofo que sacude Europa “Michael Onfray” y su texto el Eudemonismo social. “Tan distante como cercano, el intelectual galo cae en la misma trampa que ciertos intelectuales de mi arrabal sudamericano, que creen que la democracia se reduce a la elección condicionada y obligatoria entre dos candidatos. Hablar de plenitud del ser como posibilidad de felicidad, ya lo denunció o señaló Platón como una mojigatería sofista en diálogos como el Eutidemo. La filosofía no puede ser reducida o encapsulada en una fórmula para señores franceses con sentimiento de culpa, por el éxito que poseen a costa del sacrificio de sus padres, o por jóvenes insatisfechos que al profundizar la experiencia individualista ven con cierta proximidad romántica las consignas criminales de grupos extremistas” Señala González Cabañas quién destaca de Onfray sin embargo la percepción que posee de la política actual como del sistema educativo formal.
Desde diferentes plataformas de redes sociales, material escrito como audiovisual, propala lo que definen como un “Golpe de estado Popular” al que fijaron fecha para el próximo 2 de octubre, en virtud de lo que consideran las inequidades sociales de un acabose democrático. Transcribimos las “razones” que esgrimen, quiénes aclaran, no con cierta dificultad, que promueven la acción “política” desde el pacifismo.
Así como nunca tuvimos menos pobres que Alemania (como sí eso mitigara la pobreza de los que la sienten y vivencian) probablemente tampoco tengamos la misma cantidad de pensadores o de personas que alimentadas, en todo sentido, desde un estado promotor a una sociedad que reconozca la intelectualidad como logro en sí mismo en un mundo cada vez más automatizado, que se dediquen a ello. Sin embargo que estos pocos no se dejen vencer fácilmente bien podría resultar una frase de marketing, en tiempos electorales, como los alemanes (24/9) que paradojalmente no se cuestionan su calidad democrática en base a la ausencia de alternancia en el poder, o la posibilidad de reelecciones indefinidas en un contexto en donde Merkel, heredó el poder, de su patrocinador Helmut Kohl quién estuvo 16 años previos gobernando Alemania.
"No vemos cómo el oficialismo podría perder estos sufragios. Una derrota sería un tsunami", resume Didier Péclard, investigador en la Universidad de Ginebra. "El único verdadero desafío es saber con qué margen va a ganar"." No tenemos ninguna duda sobre la victoria. Nuestro candidato será el futuro presidente de la República” arengó en un acto público el aún Presidente “Zedu” Dos Santos quién tras casi 40 años de gobierno, agoniza en el poder. La Comunidad Europea no enviará veedores a la elección, que a nivel formal es un rito protocolar para hacer sostenible en términos reales “Un acabose democrático” (tal como el último libro de González Cabañas) en donde lo electoral se constituyó en el símbolo de una acción que ni siquiera es tal, ni tampoco una reducción de lo que plantea esencialmente, es decir tampoco se opta o se escoge entre opciones, simplemente se ratifica el poder omnisciente que imponen los oficialismos en el devenir de las democracias actuales.
Nuevamente en la Ciudad de Esquina incursiona en la arena de la competencia electoral un tercer frente con la fórmula Juan Martín Bechini-José Antonio Moreyra, que disputará la intendencia, diferenciándose de las estructuras vacías tradicionales que con la llegada del nuevo milenio, vieron la luz a raíz de la implosión que sufrieran los partidos políticos tradicionales, implosión, porque desde el mismo seno se prendió la mecha.
Más allá de lo que se puede pensar, el Viejo Oligarca, es considerado un autor Griego de un texto, sin autor determinado, intitulado “La Constitución de los Atenienses” dada consideraciones como las siguientes, se signó a su posible autor con el epíteto que es utilizado como antipopular cuando no como antidemocrático, como sí una cosa fuese sinónimo de la otra. “Si quienes gobiernan de modo adecuado son los ricos y los hombres de provecho, lo que están haciendo los del pueblo es fortalecer lo opuesto a ellos mismos. Es en toda tierra lo mejor contrario a la democracia. Pues entre los mejores existe muy poca indisciplina e injusticia y es muchísima la atención a lo provechoso, mientras que en el pueblo es muchísima la ignorancia, la indisciplina y la miseria, pues la pobreza los arrastra a ellos con más fuerza a la maldad y a algunos de los hombres por escasez de medios económicos sólo les está permitida la falta de educación y la ignorancia” (El Viejo Oligarca, La constitución de los Atenienses).
Traslado del Poder Ejecutivo al ámbito autónomo, con origen en el legislativo de la institucionalidad electoral. Economía jurídica y real, para precisar la competencia, especificar la “defensa del pueblo”, dotando a la misma entidad creada a tal efecto de la competencia electoral, a fin de que la principal acción resulte en la defensa del voto o sufragio emitido por el ciudadano, para que no lo haga ni condicionado, ni presionado o forzosamente impelido y para que al realizar el acto del voto, el mismo no sea birlado, cambiado, no contado ni sumado, en ninguna instancia ni provisoria ni definitiva.
De cara a las elecciones del 8 de octubre y tras un intenso recorrido por el interior provincial, los integrantes de ambas agrupaciones con representatividad real y simbólica en el arco social, político, gremial, estudiantil y profesional , convergieron en una reunión de los principales referentes a los efectos de conformar lista en distintas localidades, para garantizar que los principios del peronismo de base e histórico (justicia social, inclusión y desarrollo económico), tengan su traducción real, concreta y manifiesta en el gobierno provincial que asuma el próximo 10 de diciembre.
Dicen los fanáticos del automovilismo que las competencias que movilizan la adrenalina como ninguna son las que se experimentan en el TC, no hay nada igual. Pero, debes en cuando aparece la excepción que confirma la falacia de la regla, si hay excepción no hay regla y donde no hay reglas, siquiera claro oscuras es a la hora del recuento de votos.
Hace no mucho hube de leer, con cierta extrañeza, artículos de distintos hombres de la política, de diferentes distritos, que, sin que entonces pudiera comprender, se la agarraban con la posverdad, como si fuese el rival electoral a vencer. Ahora comprendo, se la estaban agarrando con ellos mismos, con el producto en que se han convertido, con lo que la vida y por sobre todo el poder, hizo de ellos, muy a sus respectivos pesares y deseos. Hemos asistido, a unas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, en las que muy pocos creen como herramienta democrática, pero que aún no ha sido derogada ni reformada, por ende, nos la imponen, desde el formalismo acartonado de una ley, que siempre está más para exigir (el pago de impuestos es otro ejemplo) que para garantizar nuestros derechos más esenciales (comer para una gran parte de la población, transitar para otra). A estas elecciones, se le exigen lo que no brindan; un resultado y esta es la razón por la que dejará de existir. El político de estos tiempos, vive, como resultante de un proceso que debe arrojar un número que determina sí ganó o perdió. Es extraña esta noción de lo democrático, pero es lo imperante, por más que sea casi incomprensible, como contradictorio. Entonces aparece la posverdad, un subterfugio, una explicación en una palabra, de la ensalada conceptual que posee la mayoría de la clase política, la posverdad es el espejo que en los políticos pasan a ser pospoliticos, capaces de brindar la lectura de lo matemático, para que dos más dos pueda, ser tanto cuatro como cinco o cero.
El centro de estudios Desiderio Sosa, en fecha simbólica por antonomasia de lo democrático, jornada electoral de las PASO, hizo público el cuestionario que será entregado a los miembros del poder legislativo de la provincia de Corrientes, para que luego, de evaluar sí efectivamente las respuestas se corresponden con la realidad, y tras una entrevista personalizada, elaborar un ranquin que determinará los legisladores con un ejercicio más democrático y los que poseen un ejercicio menos democrático de su función. Procedimiento similar se llevará a cabo en los municipios Correntinos, generando los resultados días antes de las elecciones provinciales de octubre, a los efectos de contribuir con el ciudadano para que tenga más información al momento de emitir su sufragio.
No se trata de arremeter contra los abogados, dado que son los únicos que se han reservado para sí la integración, en lugares jerárquicos, de un poder del estado (el judicial) sin que nadie osare cuestionarle esto mismo o que ninguna otra facción profesional, pretenda para sí alambrar en forma taxativa y normativa la integración de otro poder del estado (lo podrían hacer los politólogos, que dicho sea de paso tienen más de la mitad de materias de estudio iguales a las de un abogado, es decir son abogados teóricos, sin ejercer o abogados políticos), pero la constitución de ciertos resortes de nuestra institucionalidad democrática, se debe a esta sobre presencia de hombres y mujeres formados en derecho que habitan el mundo del poder público. El ejemplo de la cuestión electoral es contundente y evidente, pero en verdad, la problemática es subyacente.
Desde todos los partidos, diversos candidatos y referentes vienen señalando su preocupación y ¿ocupación? Ante el clima gélido del proselitismo que no logra entusiasmar a la pueblada, que siente la obligatoriedad, sin que se le muestre su condición de derecho cívico o político de elegir a sus representantes. Sí bien es un tema conceptual y profundo, que lo venimos analizando desde hace tiempo, lo cierto es que desde la política, se precisa combatir, en forma inmediata contra esta afección, contra este virus que ataca la democracia (tal como la entienden) y para ello, algunos recurren a la vieja táctica de candidatear a lo imposible a alguien que sale por televisión, otros a apurar incentivos puntuales (las efectividades conducentes, para no decirle dádivas) y los menos a pensar la cuestión desde otra perspectiva, tal vez el virus invasor, sea la expresión de libertad, la única, del cuerpo enfermo que ni siquiera en forma autómata puede crear defensas o anticuerpos. La solución no pasa por derogar las PASO, tal como se sostiene que hará la mayoría oficialista, dando como prueba, precisamente, un desinterés social, para ordenar la vida interna de los partidos que son los pilares de la democracia. El problema no se suscita en las formas, en lo metodológico, en el envase, en lo nominal, que vendría a ser la cuestión de los partidos y la norma electoral; lo central, basal y neurálgico es la política comprendida desde la lógica de la representación. De hecho sí usted, se tomó el trabajo de acopiar todo aquello que expresaros los diversos candidatos (muchos de los cuáles si quiera tienen posición propia, sino que son reflejos de maquinarias de coaching) se desesperan, temerosa y temerariamente, por estar en contacto con la gente, con el ciudadano, con el pueblo o como lo quieran llamar. Es tan craso el error conceptual que poseen, que sí se postulan como representantes no tienen que exagerar esa representación que van a ejercer. Es decir, es ridículo que planteen que quieran tomar contacto con todos y cada uno de los ciudadanos, o que traten de visitar a la mayoría de las personas reunidas, para expresarle que quieren ser sus representantes. El hecho político de la representación, o el concepto clave de nuestras democracias actuales, tiene que hacerse desde la distancia del pensamiento, de la prudencia que impone la lejanía, de la templanza que acendrar el no estar al lado del que sufre y padece, dado que de tal manera, el sentido a aplicarse para resolver ello no sería ni el adecuado, ni el correcto ni el conveniente. Lamentablemente nuestros políticos creen, consideran que lo importante es estar cerca, día a día, momento a momento en una suerte de orgía de la proximidad. Dios, es tal, y la mayoría cree en un dios, porque se maneja en esa lógica de la abstracción, de la distancia, de lo paradojal de la distancia-cercandad.
“Nuestra vida es ante todo toparse con el futuro. No es el presente o el pasado lo primero que vivimos, no: la vida es una actividad que se ejecuta hacia adelante, y el presente o el pasado se descubre después en relación con ese futuro” (Ortega y Gasset, J.)
Prometeica es una publicación académica digital dirigida por investigadores de Argentina y Brasil en su número 15 (es semestral) arbitró favorablemente (realizan evaluación ciega por pares) y por tanto cuenta con la publicación del artículo “Liberándonos de Dios y Marx” del autor Francisco Tomás González Cabañas. El correntino alcanzó la décima edición de sus distintos trabajos en diversas revistas científicas de distintas partes del mundo. Asimismo, su último libro “El acabose democrático” está en proceso de edición por la prestigiosa editorial Madrileña “Ápeirón” quién tendrá disponible el libro para finales de agosto o principios de septiembre.