"Ecos de: "El monarca, el ciudadano y el excluido".
Cuando me enteré del fallecimiento de Roberto Digón, lo recordé en la Cámara de Diputados y en la Bombonera, inmediatamente se me vino lo que expresaba Bertolt Brecht; “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”.
Dictaminó favorablemente la Red Latinoamericana de Revistas Académicas en Ciencias Sociales y Humanidades "LatinREV" que es la red cooperativa de revistas y asociaciones de revistas académicas del campo de las ciencias sociales y las humanidades de la FLACSO el ingreso de "Angaú" a tan prestigioso listado, la revista de filosofía y humanidades que dirige el correntino Francisco Tomás González Cabañas y cuyo consejo de redacción integran: Ricardo Espinoza Lolas (Chile), Ana Lacalle (España) y Jorge De la Torre López (México) va por su quinto número.
Uno de los filósofos más leídos por el público en general parece ser Nietzsche, quizás por ser presentado como una especie de demoledor de la cultura occidental conecta con ese deseo que todos albergamos de dinamitar el mundo. Sin embargo, esto me resulta anecdótico y un malentendido por quienes, al percibir que muchos de sus escritos son aforismos, suponen que la comprensión está al alcance de cualquiera que sepa leer.
Existen dos maneras de reaccionar ante la falta, ante la carencia o ausencia. Enfrentarla, abordarla y asumirla (bajo el consumado efecto de afrontar las consecuencias como el miedo y la angustia) o desconocerla, hacer de cuenta que nunca la tuvimos en cuenta y continuar la experiencia vivida a sesgo de sellar a fuego un realismo apegado a una letra impresa imborrable e infranqueable, como muerta o carente de vida. Adentrarnos en el "órden simbólico" podría ser como una vela en medio de la oscuridad provocada por un corte de energía eléctrica por falta de inversión y de calidad de suministro de un recurso vital en los tiempos actuales. Con este ejemplo salimos de la esfera de la individualidad, de lo determinante de sí ante la falta duelamos o negamos para indagar en la generalidad de lo colectivo, en las experiencias de lo gregario que determinaron la administración de las tensiones de lo público, que es la chispa de luz del choque de dos espadas, como citaba a Nietszche, Foucault en "La verdad y las formas jurídicas".
Recuerdo de dos tipejos recorriendo los pasos dorados de otros dos tipejos dublineses, por Juan Manuel Serrano...
Ninguna sociedad puede desarrollarse o presentar desafíos que le permitan un progreso en el conjunto de los valores que esa misma sociedad sostiene o cultiva, sí sólo existe un estado al amparo, o presente para producir, sea trabajo, divisas o confort económico. No se trata de lo público o lo privado, mucho menos de populistas o progresistas o liberales o neoliberales. Hablamos de la generalidad del todos, al que nos corresponde por derecho particular, más allá de nuestras singularidades (es decir las decisiones, que tomamos, que dejamos de tomar o que podemos tomar).
ARTICULO PUBLICADO CON MOTIVO DE HOMENAJE Y EN ANIVERSARIO POR LA PARTIDA DE UN ICONO, DE UN ARTISTA DE LA TALLA DE DAVID BOWIE
Otra propuesta más de desaceleración, downshifting, decrecimiento, slow life, "vamos a llevarnos bien", o cómo se le quiera llamar, por Óscar Sánchez...
Otro ilustre poeta en el ostracismo
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