Lunes 23 de Marzo de 2026

Hoy es Lunes 23 de Marzo de 2026 y son las 06:40 -

  • 20º

19 de enero de 2022

El porvenir de la humanidad recibe “un balón de hidrógeno”

"Lo que le sugiero a usted es que esto podría ser un renacimiento. Podemos estar en la cúspide de un futuro que podría proporcionar un gran salto adelante para la humanidad", en entrevista a Jeremy Rifkin; texto de Óscar Sánchez.

A mi juicio, el pensador m�s importante de lo que va de siglo XXI no es un fil�sofo, ni un gur� del MIT, ni un te�rico a sueldo de una gran tecnol�gica de Silicon Valley, ni siquiera un detractor melenudo y jipioso que haya escrito diez libros contra la Utop�a Digital. Se trata, m�s bien, de un se�or que en realidad pertenece m�s al siglo pasado y que tiene ahora la edad de mi padre, pero que ejerce para nosotros la funci�n del visionario bien informado. Jeremy Rifkin, en efecto, lo ha sido todo en las m�s altas instancias de la materia gris norteamericana, soci�logo, economista, conferenciante, asesor pol�tico y activista, pero ante todo ha sido el hombre que se ha ocupado de reflexionar en los verdaderos problemas que acechan al futuro inmediato de la humanidad, en vez perder el tiempo con performances de dudosa calidad, transhumanismos de mala ciencia-ficci�n o psicoan�lisis de pacotilla acerca de las pel�culas de David Lynch. Rifkin public�, en 2002, el libro tal vez m�s importante de nuestro tiempo, La econom�a del hidr�geno, y a�os m�s tarde, en 2011, lo complet� con La Tercera Revoluci�n Industrial, donde profetiza que es precisamente el uso masivo del Hidr�geno Verde como fuente de energ�a global lo que va transformar enteramente y de modo definitivo el modo de vivir en la Tierra tanto para seres humanos como para el resto de los seres vivientes. El Hidr�geno Verde, como se sabe (o no se sabe, porque por el momento se habla poco de ello en los medios generalistas[1]), ser�a una fuente de electricidad limpia, barata y f�cil de almacenar que desbancar�a de una vez para siempre a los combustibles f�siles, y cuya mayor dificultad, el transporte, est� ya siendo superada mediante el recurso al amoniaco verde ?tal y como viene excelentemente explicado aqu� abajo en un video que parece locutado por el mism�simo Troy McClure:�https://youtu.be/gUZaRjxdItE

Cierto es que en la �ltima y decepcionante cumbre del Clima de Glasgow se habl� poco de esto entre los prop�sitos finales de la reuni�n, sencillamente porque los lobbies de los combustibles f�siles siguen siendo todopoderosos, pero Rifkin cree, todav�a hoy, que hasta las propias empresas gas�sticas o petroleras est�n ya preparando la transici�n a las energ�as renovables que coordina y hace posible precisamente la tecnolog�a del Hidrogeno Verde. Rifkin, sin embargo, va m�s lejos. �l entiende que la disponibilidad de una energ�a que tan s�lo necesita de la electrolisis para ser viable (proceso que puede perfectamente ser generado con energ�a fotovoltaica, geot�rmica, e�lica o de biomasa), y que deja �nicamente como residuo vapor de agua pondr� por primera vez en manos de la humanidad la independencia energ�tica casi absoluta, y por tanto la verdadera democratizaci�n del planeta. Ya no existir� el Tercer Mundo cuando un coche impulsado por Hidr�geno Verde produzca mucha m�s energ�a de la que necesita para moverse y el excedente pueda ser distribuido por Internet (el Internet de la Energ�a, lo denomina Rifkin). Y ya no existir� la pobreza energ�tica ?un tercio de la poblaci�n mundial no tiene acceso actualmente a la electricidad, seg�n informaban en Documentos TV; hoy debe ser mucho m�s grave- ni el drama de los refugiados cuando cualquiera pueda ponerse de acuerdo con sus vecinos para forzar a las redes el�ctricas privadas a aceptar el papel de servir de distribuidoras de la electricidad producida localmente.

https://youtu.be/Hir7oqBzGzQ�

Rifkin estableci�, en su libro de 2011, que las cinco condiciones de una hipot�tica -para �l en ciernes- Tercera Revoluci�n Industrial eran, primero, y como es obvio, la transici�n hacia la energ�a renovable; en segundo lugar la transformaci�n de los bloques de edificios de los barrios en microcentrales el�ctricas que recojan y aprovechen esas mismas energ�as renovables; en tercer lugar el despliegue de la citada Tecnolog�a del Hidr�geno a lo largo y ancho de la red de infraestructuras, para acumular energ�as como las renovables, que son de flujo intermitente; en cuarto lugar, y como ya se ha apuntado, el uso de Internet para transformar la red el�ctrica de cada continente en una interred de energ�a compartida, que funcione exactamente igual que la red de redes; y en quinto y �ltimo lugar, la transici�n de la actual flota de transportes hacia veh�culos de motor el�ctrico con alimentaci�n de red, que fue uno de los pocos objetivos firmes que salieron de Glasgow hace unos meses. T�cnicamente, no es ning�n sue�o, se puede hacer, y muchas compa��as y gobiernos est�n invirtiendo millones en ello (la UE aprob� un proyecto en este sentido en julio del a�o pasado), otra cosa es que lo sea pol�ticamente. Al igual que en Espa�a se sacaron de la manga un ?impuesto al sol? para que la gente siguiera abonada al suministro contaminante de la grandes multinacionales de siempre, resulta del todo previsible que en los pr�ximos a�os vayamos a conocer un nuevo negacionismo, el ?negacionismo energ�tico?, que se valga de todos los medios que pueda comprar para decirnos que la descarbonizaci�n completa es imposible y que necesitaremos eternamente de sus amables pero remunerados servicios para mantener el nivel de vida a que estamos acostumbrados en el Primer Mundo. Frente a ello, Rifkin alega que ?en el siglo XXI, el centro del control sobre la producci�n y la distribuci�n energ�ticas va a desplazarse desde los gigantes empresariales centralizados de la energ�a basada en los combustibles f�siles hacia millones de peque�os productores que generar�n sus propias energ�as renovables en sus viviendas y locales, y que comercializar�n los excedentes a trav�s de redes infoenerg�ticas de dominio com�n?, y no es que sea demasiado bonito para ser verdad, es que es demasiado bonito como para que no presionemos los pr�ximos a�os con todas nuestras fuerzas a las instituciones y grandes corporaciones del globo para que termine por ser verdad?

�https://youtu.be/212y0BWlgLw�

Y esto, afirma Rifkin, no es comunismo, ni capitalismo, es ?capitalismo distribuido?, eso que ya intu�an los hermanos Chesterton cuando escrib�an que lo malo del capitalismo de su tiempo es que los capitalistas son unos cuantos, en vez de serlo todos un poco y a nuestra medida[2]? Energ�a ?glocal?, descentralizada, repartida en red y no contaminante implica no �nicamente un cambio en los medios de producci�n y consumo de la humanidad en su conjunto, sino un vuelco absoluto en las relaciones de producci�n y consumo entre los hombres concretos. De manera an�loga a como si yo decidiese comunicarme tan solo en esperanto eso cambiar�a de arriba abajo el marco de mis amistades, mi trabajo y mis v�nculos con las estructuras sociales que me rodean, como la banca o el comercio, la introducci�n de la Econom�a del Hidr�geno precisar� de un tablero de juego pol�tico y de un mundo totalmente nuevo y distinto en el que operar. A la visi�n de futuro necesaria para dar paso a ese nuevo mundo la denominan hoy en muchos foros internacionales el Green New Deal, y sin duda es algo por lo que merece la pena luchar si queremos, primero de todo, frenar en 1,5 grados el calentamiento global, pero no s�lo eso. Recuerdo que en Wachtmen, uno de los mejores c�mics de todos los tiempos, Jon Osterman, el personaje conocido como ?Doctor Manhattan?, dice que si ha de llevar un s�mbolo, ?ser� uno que yo respete?, y entonces se graba un �tomo de hidr�geno en al frente. El hidr�geno es el elemento m�s ligero y m�s sencillo de la Tabla Peri�dica, y tambi�n es el m�s abundante en la Tierra. ?S�lo un dios puede salvarnos?, insinu�oscuramente Mart�n Heidegger en su �ltima entrevista, publicada p�stumamente? tal vez ese dios no requiera culto, ni ceremonias, ni iglesia organizada, sino que consista en un prot�n, un electr�n y unos cuantos kilotones de esperanza y buena voluntad?��

MANIFIESTO DE LA LIGA DISTRIBUTISTA�

(Fundada en conjunci�n con la revista G.K.?s Weekly para la restauraci�n de la libertad mediante la distribuci�n de la propiedad)

Presidente: Sr. G.K. Chesterton.

Secretario: G.C. Heseltine.

Oficinas: 2, Little Essex Street, Londres, W.C.2.

Tel�fono: City 1978.�

LA LIGA ofrece la �nica alternativa pr�ctica a los males gemelos que son el Capitalismo y el Socialismo. Se opone a los dos por igual; ambos terminan en la concentraci�n de la propiedad y el poder en unos cuantos y la esclavizaci�n de la mayor�a.�

LA LIGA se pronuncia�

-Por la libertad del individuo y la familia y contra la interferencia de negociantes, monopolios y el Estado.�

-LA LIBERTAD PERSONAL ser� restaurada principalmente a trav�s de una mejor Distribuci�n de la Propiedad (v.g., la propiedad de la tierra, de casas, talleres, parques, medios de producci�n, etc.)�

-LA MEJOR DISTRIBUCION DE LA PROPIEDAD se lograr� mediante la protecci�n y el favorecimiento de la propiedad de empresas individuales en el campo, comercios y f�bricas.�

LA LIGA pues, lucha por:�

Los peque�os comercios y comerciantes contra las tiendas m�ltiples y monopolios. Producci�n y cooperaci�n individual en las empresas industriales. (Cada trabajador debe tener parte en las decisiones y el control de las empresas en las cuales trabaja.) El peque�o propietario y el trabajador agr�cola contra los que monopolizan grandes propiedades inadecuadamente grandes.�

Y LA M�XIMA, en lugar de la m�nima, iniciativa por parte de los ciudadanos.�

(Fuente: Revista Archipi�lago, 65, p.108)�

[1]La �ltima vez que me tope con ello fue en este estupendo y amplio art�culo del pasado abril: https://elpais.com/economia/2021-05-23/hidrogeno-verde-el-combustible-eterno-que-alumbra-una-nueva-era.html��

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Distributismo�

COMPARTIR:

Comentarios

Tu comentario se publica directamente al enviarlo.

Nombre
Óscar Sánchez Vadillo

Comentario

Responder