Miércoles 12 de Agosto de 2020

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¿Cúan Macrista será el gobierno provincial?


En tiempos donde, la educación en todos sus niveles, la justicia en casi todas sus áreas, las administraciones gubernamentales y muchas empresas privadas, menos las de servicios turísticos, se toman el tiempo de descanso o de vacaciones, el final de año, deparó para la administración Colombi, un mimo simbólico, una caricia al alma, con chanza chipacera y chamamé entre hombres, el Presidente fue al pago chico del gobernador, no le regalo designaciones, como las que entrego en la vecina Resistencia para la ex Intendente y su ex hombre fuerte, pero hablo unos minutos acerca de esa reparación tan seductora del federalismo de promesa, o federalismo de expectativa, las usinas gubernamentales, aprovecharon para pegar el grito en el cielo, ante el posible Paso Surú, del ex medallista olímpico qué pensaría en pintarse de amarillo, y la pregunta obligada, sobre todo en estos tiempos de ocio, de calor y fiestas, es en verdad la pregunta fundamental, que al responderse, podría poner claridad, acerca de cómo le pagaría el Presidente el acompañamiento político del gobernador y si seguiría el mismo tutelaje electoralista para que el mismo no derrape en arrepentidos K o figuras lejanas a Colombi. Se sabe que la administración Macri, avanzará con reformas concretas y específicas, además de la electoral, otra de las claves, pasa por la mediática, que ya levanto reacción, sin embargo, desde el oficialismo nacional ya se dijo que trabajaran por una ley (algo incluso reclamado en los fundamentos de un fallo de la corte por el caso Clarín) de distribución de pauta oficial. Bien podría Colombi en el atardecer de sus mandatos, hacer lo propio en Corrientes.

El goce perverso de retardar el nombre de la fórmula oficialista.

“El perverso asume la posición del objeto-instrumento de una voluntad-de-goce que no es suya sino del gran Otro. Encuentra goce precisamente en esta instrumentación, en trabajar para el goce del Otro…Mientras que la neurosis se caracteriza por una pregunta, la característica de la perversión es la falta de pregunta; por eso es muy raro que un sujeto perverso pida ser analizado… Lacan dirá que el perverso se dedica a tapar el agujero en el Otro si se quiere, se ocupa de que el Otro recupere goce. Es por ello que dice que el perverso es “partidario de que el Otro existe. Es un defensor de la fe…es decir… un singular auxiliar de dios. Un creyente, del Otro y sobre todo del goce del Otro, un cruzado dirá Lacan. El perverso es partidario de que el Otro existe pensando a este Otro sin barra, en la medida en que él en calidad de objeto le restaura goce lo deja en ese lugar de Otro completo; es por eso que Lacan dice que el perverso es un singular auxiliar de dios, siempre lo restituye, no en vano los casos de perversión más escuchados a lo largo de la historia están relacionados con la educación y con la religión: ellos saben del goce”. (Carmen Aura Rebellón Ruiz. “El sujeto perverso, instrumento de goce del otro”). Lacan no conocía de arrabales sudamericanos donde brotan realidades vernáculas, como las que padecemos, en pos de instituciones democráticas supuestamente destinadas “a que todos seamos felices o nos realicemos”, un patrón característico de los perversos, preocuparse por ese goce genérico, por ese otro colectivo, en donde los políticos y sobre todo los que ejercen tutelas o paternalismos profundizamos, entran de lleno en la caracterización lacaniana del perverso. El garante de nuestra “Correntinidad” de que los sueldos se cobren, de que no ingresen la droga y la prostitución, dilatará hasta el límite con la ley (lo hizo con la reforma de la constitución) el consenso que tiene nombres y apellidos de una fórmula que debería salirse de este eje, para mimetizarse con la sociedad que la deberá votar, inmediatamente después de la pascua.

Violado a los 13.

Aún se confunde, o muy pocos se encargan de tratar de aclarar, que la violación no tiene un género perpetrador, más allá de las estadísticas (que como decía Eco es la práctica que diría que 4 personas comen un pollo cada una, hasta en el caso de que una sola coma los cuatro y las restantes tres, miren), la violencia sexual no pasa por el instrumento con la que se lleve a cabo. Una vagina, puede ser tan eficaz, como un pene u otros instrumentos que se usen para señorear, someter, desde una posición ventajosa de poder, por sobre un menor que no tenga poder de decisión, así se trate de su propio cuerpo. El estado, mediante sesgadas facciones de interés, que hoy reclama a los actuales adultos que no cometan actos abusivos, como un piropo descortés o una gestualidad que atente ante lo que otro considere una acción cosificante, es el mismo que permitió, generó e impulsó, apañando, con su indiferencia, que los que fuimos niños algunas décadas atrás hayamos sido creados bajo la impronta de realizarnos lo antes posible, impulsando a que fuéramos, entre tantas barbaridades, víctimas de prostitutas que en aquel entonces, legalizadas y prestigiadas en su oficio, se nos rieran al querer creer que queríamos tener una primera vez con ellas, cuando en verdad estábamos siendo ultrajados. El mismo estado que cerró esas whiskerías que antes reinaban, al oscurecer la ciudad, bajo el guiño, cómplice y sarcástico del adulto, se constituía en la escuela, en donde en vez de la actual impartición de educación sexual, se violaba, sistemáticamente al menor. Un estado, que pese a cambiar, insistimos, por intereses facciosos, su perspectiva en cuanto a la sexualidad pública, concomitantemente, debe escuchar a los que fuimos sus víctimas, por acción u omisión, además de exigirnos, como nos hace, la adaptación a nuevas reglas culturales, que a la velocidad de la luz se plasman en la normativa.