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La democracia no está ni muerta ni viva, está desaparecida…en Togo.

A diferencia de la mayoría de los países Africanos que transitan experiencias democráticas, en Togo, parafraseando al dictador Argentino, Videla, quién así respondió al ser consultado por los presos políticos, está desaparecida. El ex presidente Gnassingbé Eyadéma que gobernó Togo bajo un sistema de partido único cerca de cuarenta años, murió a causa de un ataque cardíaco el 5 de febrero de 2005. Según la constitución, el líder del parlamento Fambaré Ouattara Natchaba, debía transformarse en presidente y llamar a elecciones. Sin embargo, a la muerte del presidente, Natchaba se encontraba fuera del país. El ejército aprovechó la situación y ordenó el cierre de las fronteras, impidiendo su regreso. Faure Gnassingbé, también conocido como Faure Eyadéma, hijo del líder fallecido, ejecutó un golpe de estado y asumió la presidencia del país. Sin embargo, ni este nepotismo póstumo, ni los incumplimientos formales a los principios básicos de la teórica democrática, hacen que el régimen sea depuesto por presión internacional. Hombres del gobierno de Togo, como el filósofo Robert Dussey (Ministro de Relaciones exteriores) maquillan este sistema como abierto, accesible, dinámico y participativo (a diferencia de otros países Africanos, supuestamente más democráticos) en donde de tal país se puede encontrar cualquier tipo de información oficial, en redes sociales en la interfase del 2.0, supliendo, astuta e inteligentemente ciertos ritos democráticos (elecciones), suplantándolos por híper-presencia en internet y espacios virtuales de comunicación. En otras aldeas los demócratas que respetan el ritual electoral (por más que lo desvirtúen pornográficamente con prácticas prebendarias) postergan sus presentaciones públicas por la caída de agua o la lluvia que no pueden, como hace millones de años, evitar que genere problemas a la comunidad que administran, deberían postergar ad infinitum sus pretensiones políticas o clasistas, o mejor, ser depuestos, revocados en sus mandatos por brutos o inútiles o ambas, pero claro, si bien no se trata de Togo, quizá tal vez, en tales comarcas la democracia, también este desaparecida.