ACTUALIDAD  3 de abril de 2018

De Falcone a Sabadini. Historias de Quijotes.

En el verano de 1984, Giovanni Falcone escucha durante 45 días seguidos a Tommaso Buscetta, quien era apodado en la jerga policiaca como el capo de los dos mundos, fue un general clave de Cosa Nostra en el tráfico de drogas que ocurría entre Sicilia y Estados Unidos. Buscetta se convierte en lo que hoy llamamos un arrepentido.

Corría el año 1984, cuando Giovanni Falcone, el juez, se decide a escuchar al arrepentido mafioso y comienza la persecución y captura, una verdadera casería de mafiosos en Italia, quedando para la posteridad de los tiempos.

Un cadáver se puede hacer desaparecer en ácido. Pero el dinero deja siempre una huella, decía el juez Falcone, con esa lógica comenzó a investigar, no las muertes, asesinatos, etc, fue por el dinero de la mafia y se encontró de repente con Rosario Spatola, quien manejaba montañas de dinero contante y sonante y que, a su vez, tiene gran facilidad para hacerse con contratos de obra pública, el sistema estaba aceitado. Casualmente nos recuerda al bueno de Lázaro Báez.

El resto de la historia es conocida, Falcone fue asesinado junto a su mujer y a otros funcionarios judiciales con mil kilos de explosivos, no vaya ser que tenga más de una vidas como los gatos.

No podemos obviar la existencia del popular juez federal brasileño Sergio Moro, quien llevo adelanta la megacausa de corrupción más impresionante que azoto al país carioca conocida como Lava Jato y a prácticamente toda América Latina, llevándose puesto presidentes, ministros, empresarios y amantes, incluso, el juez Moro visito Argentina para dar charlas y conferencias para explicar y enseñar cómo se atrapa a los “malos”.

Pero, más cerca que lejos, acá, apenas un puente de por medio, también tenemos nuestro Quijote contra los molinos, es el fiscal federal Patricio Sabadini que prácticamente desmantelo al gabinete provincial de Chaco, encarcelando a muchos y procesando a otros, el LavaChaco o Megacausa I y Megacausa II que no es otra cosa que un despliegue delictivo con prácticas que el mismo Falcone en los años 80 desmantelo, bandas de criminales dedicados 24 por 7 a vaciar las arcas del Estado y a lavar sus fechorías en el circuito financiero legal. Más de lo mismo, lo de siempre, lo que nos tienen acostumbrados los partidos políticos.

Sabadini dejo sin gabinete al gobernador una surte de recia justiciera surge del requerimiento de instrucción formal el crimen que reza: lavado de dinero agravado por habitualidad, ser miembro de una banda y funcionario y en el mismo acto procesal, solicito la detención de ls politiqueros dinamitando el gobierno de Chaco.

El jovial Sabadini apenas encontró la punta del ovillo, si por esas casualidades llega al final deseara no haber ido ese primer día de clases a la Facultad de Derecho, fue lo mismo que pensó Falcone cuando entro y no pudo salir.

 

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