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29 de octubre de 2020

La ominosa carta de la mujer de la arena.

“Uno de los procedimientos más seguros para evocar fácilmente lo siniestro mediante las narraciones», escribe Jentsch, «consiste en dejar que el lector dude de si determinada figura que se le presenta es una persona o un autómata… Esto debe hacerse de manera tal que la incertidumbre no se convierta en el punto central de la atención, esta observación, ciertamente, justa, se refiere ante todo al cuento Der Sandmann («El arenero»), de Hoffmann..se trata del tema del arenero, el «hombre de la arena» que arranca los ojos a las criaturas...es un hombre malo que viene a ver a los niños cuando no quieren dormir, les arroja puñados de arena a los ojos, haciéndolos saltar ensangrentados de sus órbitas; luego se los guarda en una bolsa y se los lleva a la media luna como pasto para sus hijitos, que están sentados en un nido y tienen picos curvos, como las lechuzas, con los cuales parten a picotazos los ojos de los niños que no se han portado bien.” (Sigmund Freud: Obras Completas, en «Freud total» 1.0. versión electrónica. “Lo siniestro”. Pág 5-6).

 “Lo ominoso es aquello que además de ser considerado como extraño, viene desde adentro. Si tomamos por ejemplo Más allá del principio del placer, debemos señalar la relación que Freud establece entre el objeto y la angustia, el miedo y el horror, donde la primera, según Freud, es sin objeto, en la segunda se pone en juego el objeto causando horror y en la tercera cuenta el factor sorpresa”. (Lo ominoso y la mirada, lo real  en el hombre de arena.  Felipe Galeano Arias. Affectio Societatis No 10/ junio/ 2009).

“El sentimiento de lo siniestro es inherente a la figura del arenero y, en alguna medida, ha desaparecido esa incertidumbre porque sabemos que no se pretendió presentarnos los delirios de un demente … pero esta revelación no reduce en lo más mínimo la impresión de lo siniestro. Freud ve con claridad que ya no se trata de una incertidumbre intelectual porque no se ha pretendido presentarnos los delirios de un demente, pero esta revelación no reduce en lo más mínimo la impresión de lo siniestro. De modo que la incertidumbre intelectual en nada nos facilita la comprensión de tan siniestro efecto.” (“El rostro de lo siniestro en el hombre de la arena”. Marisol Romo Mellid. solromo.com).  

“Como conclusión podemos decir que lo ominoso en el cuento del Hombre de la arena, reconduce a la angustia del complejo infantil de castración. Por otro lado, la fuente del sentimiento de angustia que despierta el caso de la muñeca viva, no sería tanto por esta angustia infantil, sino por un deseo o creencia infantil que suele repetirse y que es precisamente este, el de desear o creer que algunas muñecas o juguetes tienen vida propia. A continuación, Freud entra a analizar el tema de los dobles como causa del sentimiento de lo siniestro..la presencia de los dobles puede darse bajo muchas formas. Por presentar un idéntico aspecto, por sensación de telepatía, por identificación total a otra persona llegando a confundir el propio yo. Se trata de una duplicación, división, permutación del yo, que remite a otro sentimiento causante de lo siniestro que sería el permanente retorno de lo igual, o dicho de otro modo, a la repetición. En este punto, cita los estudios de O.Rank, que hablan de un primer doble que se hallaría en la creencia en una alma inmortal, que no deja de ser la búsqueda de una seguridad contra el sepultamiento del yo, un intento de desmentida de la muerte.” (Carolina Tarrida. El concepto de lo siniestro en Freud. NODVS XIII, maig de 2005). 

“Como todos y todas saben, no concurro  a actividades públicas u homenajes que tengan que ver con aquel 27 de octubre. Tal vez sea un mecanismo inconsciente de no aceptación ante lo irreversible. No sé… Ya saben que la psicología no es mi fuerte… El freno a la economía y la incertidumbre generalizada sobre que va a pasar con nuestra vida son agobiantes. No esta explicado en ningún libro ni hay teoría que lo resuelva. No hay soluciones. Es permanente ensayo y error. O mejor dicho: brote, contagio y volver otra vez para atrás. Aquí y en todas partes. Así y todo el tiempo. Sin embargo, aún en este marco de incertidumbre por la pandemia global y a casi un año de gobierno, sí podemos llegar a algunas certezas, al menos en el campo de la política. Primera certeza..Durante mucho tiempo se sostuvo que uno de los problemas centrales durante mis dos mandatos como presidenta eran las formas: “no escucha”, “es confrontativa”, “no dialoga”, “no habla con los periodistas, “no responde preguntas…es que en política no solamente es lo que uno cree, sino lo que ve e interpreta el conjunto… el 10 de diciembre de 2019 asumió como presidente de todos los argentinos y todas las argentinas Alberto Fernández…hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los “defectos” que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión…este prejuicio no encuentra explicación ni desde la política, ni desde la economía, y a esta altura me permito decir que ni siquiera desde la psicología… aunque ya les advertí que de eso no sé…segunda certeza: en la Argentina el que decide es el Presidente. Puede gustarte o no lo que decida, pero el que decide es él. Que nadie te quiera convencer de lo contrario. Si alguien intentara hacerlo, preguntale que intereses lo o la mueven…tercera certeza: la Argentina es ese extraño lugar en donde mueren todas las teorías. Por eso, el problema de la economía bimonetaria que es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país, es de imposible solución sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina. Nos guste o no nos guste, esa es la realidad y con ella se puede hacer cualquier cosa menos ignorarla...el abuelo de mis hijos era empleado del Correo, llegando a ser su tesorero allá en Santa Cruz. Néstor me contó que le enseñaba con orgullo la grandiosidad del lugar, como si fuera suyo, una característica de los empleados del Correo Argentino… Orgullo de pertenecer. Mientras me contaba se le vidriaban los ojos, como cada vez que se acordaba de su padre. Sí, definitivamente es un buen lugar para él”. (Extractos de “Sentimientos y certezas”. Cristina Fernández de Kirchner. 27/10/2020). 

 

 

Por Francisco Tomás González Cabañas. 

 

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