24 de febrero de 2019
Algo huele a lemon grass y citronella.
Siendo benévolos y dando por sentado, que los responsables políticos de que desde el `73 a la actualidad no se pueda convencer al electorado para arribar al gobierno provincial, dejaron en algún momento de comportarse como los miembros de una cooperativa la cual solo tiene por objeto beneficiar a todo y cada uno, de los miembros de la misma, se observa con preocupación peronista, que quiénes participaran en la próxima elección interna convocada para finales de marzo (en caso que no caiga, judicialmente como siempre ocurre en los últimos tiempos), van camino a reeditar sin disimulos, ni pruritos, la famosa cooperativa pejotista, entronando en la historia, de las organizaciones laborales, no de la historia política, el asociativismo político, del que en ciertos períodos se avergonzaron, pero del que ahora parecen enorgullecerse.
Lo hemos dicho y planteado hasta el cansancio, no s�lo por los medios de comunicaci�n, mecanismo que ofusca a m�s de uno de las autoridades de la cooperativa (ocurre que del mito peronista de la ?tiza y el carb�n?, uno de los tantos, �se nutren muchas autoridades, o los bolsillos de los mismos, �que reciben millones para destinarlas a la campa�a y ante el dirigente de a pie, le dice que Per�n gano contra todos los medios, con el esfuerzo sacrificial de la militancia y entonces, deben seguir consolidando ese imaginario que el medio o los medios son ajenos al peronismo, en verdad cuando arriban al poder, son los que se dicen peronistas, los que mejor pagan a los due�os de los medios, sobre todo a los concentrados) el PJ Correntino, convoc� a una interna en donde no se plantea de manera alguna, que el objetivo primordial debe ser la elecci�n provincial de 2021, en donde se arribar� a la verg�enza hist�rica de casi medio siglo de fracasos electorales.
De resultar esto como objeto, se debiera haber convocado, a la decena de dirigentes, con partidos propios, escindidos del peronismo, a la centena de dirigentes con agrupaciones en las diferentes localidades de la provincia, con juego e intensidad propia, se debiera haber dejado por sentado que m�s all� de la elecci�n nacional, a la que habr�a que ir con sentido estrat�gico (tal como va el radicalismo correntino, el cual ni siquiera tiene un correligionario entres los tres nacionales con m�s chances, sin embargo, tiene en las filas de la tr�ada de los taquilleros a diversos dirigentes apostados y abonados en cualquiera de estas alternativas de poder) lo conceptualmente insoslayable de subsanar m�s de cuatros d�cadas de errores pol�ticos, para elaborar una unidad de sentido que de una vez por todas encante y seduzca a la sociedad correntina.
Sin embargo, el PJ Correntino, avanza indefectiblemente a reconstituir el orgullo de ser, lo nunca ha dejado de ser, una cooperativa pol�tica destinada a beneficiar, �nicamente a sus miembros activos.
Los cruces, medi�ticos, en raz�n del deseo expreso de una l�nea interna de participar con ciertas reglas de juego, nos llevan a inferir lo que afirmamos. Enmascarando esta cuesti�n, como s� se tratara de judicializar o no un proceso electoral, en verdad oculta, que los socios cooperativos se niegan a dejar participar a qui�nes no poseen ese ?Oleo sagrado de Samuel? para ser miembros de la banda que abona al asociativismo pol�tico que tantos fracasos, ante la idea de llegar al poder, le ha brindado a nivel electoral al pueblo peronista y no peronista.
Amarrados a la vieja l�gica, conservadora por otro lado, de atacar al mensajero, s�lo resta que qui�nes critican el proceder dela inquietud de la l�nea en cuesti�n, hagan hincapi� en las elecciones de vida personales de su l�der, a los que le endilgan poco menos que ser un viejo dirigente del cual se debiera prescindir.
Los m�s ?progresistas? del PJ, se escudan en la acci�n masturbatoria de conseguir fichas afiliatorias, como si esto garantizara un posible triunfo electoral. Desconocen que en pol�tica dos m�s dos, no es cuatro, sino la propia historia reciente, que indica que el partido es el que m�s afiliados tiene desde hace tiempo en la provincia, el que m�s programas partidarios en medios de comunicaci�n, sobre todo radiales, posee, sin que esto no signifique absolutamente nada en t�rminos de poder.
Estos onanistas partidarios, que al mejor estilo Patr�n de estancia,� comentan por redes sociales la cantidad de afiliados, como los hacendados cuentan sus ganado, o lo que es peor, quienes mandan a otros en esta innoble tarea de conseguir los mismos, viven tan alejados de la realidad, que ni siquiera advierten que en nuestro pa�s, nuevamente la democracia y la representatividad, vuelven a entrar en una virulenta crisis y estos irresponsables, sin embargo, sigue m�s turbados, por contar fichas como si fuesen billetes.
Lo mismo sucede con qui�nes, hablan, porque tienen conchabos que le pagan espacios en medios, acerca de una supuesta necesidad de nuevos perfiles o valores del peronismo, cayendo en la abyecta falacia de creer que todo lo que sea nuevo ser� mejor. Aburridos de cobrar sueldos abultados por estar detr�s de alguna pollera o pantal�n, confunden pol�tica con marketing. Creen que por recorrerse el interior, con nafta y veh�culo subsidiado, adem�s, repartiendo aspirinas y programas que le ?bajan? de Naci�n, a cambio de genuflexi�n mental, est�n generando cambios dentro de un partido que precisa algo m�s que lo se�alado.
El discurso que le pusieron desde alguna consultora, es el de se�alar, que la cantidad de intendencias peronistas aument� en relaci�n a a�os anteriores, �para luego caer estrepitosamente, cuando en verdad no se tamiza los millones que se han gastado para la mentada campa�a, tampoco la desastrosa conformaci�n, en esa misma elecci�n, de la lista de legisladores, de los que muchos de los electos, a los minutos de haber asumido no respond�an ni siquiera con un saludo al peronismo y que ahora ya abiertamente, militan para el oficialismo radical desde sus bancas logradas gracias a la agachada, contumaz y complices de los cooperativistas.
Pero lo m�s importante de se�alar, es que esta chantada, este concepto afrancesado y melifluo de la pol�tica (de que sumar es siempre de acuerdo a n�meros, que la gesti�n lo puede todo), no advierte en analizar, que la mayor�a de esas intendencias, se han pasado entre familiares, de esa noci�n de ?gran familia peronista? pasaron a un ejercicio nepotista del poder (al mejor estilo conservador tambi�n) en donde entre esposos, entre hermanos, entre padres e hijos, entre primos, se hacen y deshacen los destinos de esos pueblos del interior, en donde como muestra basta se�alar la barbarie de Goya, en donde el arribo del peronismo al poder, ha logrado destruir, hasta la familia misma que gobernaba, hasta hace poco la ciudad.
La cooperativa que nunca dej� de funcionar, se engalana de orgullo y de sentido de pertenencia, se revitaliza en tiempos de crisis y nunca da debates abiertos, de cara a la sociedad, por su l�gica cerrada, por su estatuto de puertas adentro, y b�sicamente porque no tiene ning�n inter�s en hacer algo por qui�nes no sean sus socios activos (por ende no deja ingresar a m�s de estos), de all� la necesidad de contar con adherentes o afiliados que le otorguen ese poder de pacotilla; el peronismo, el peronismo es otra cosa, que dif�cilmente sea entendida por la cooperativa (tampoco lo desean hacer), por algo el pueblo sabio, hace m�s de 40 a�os que no vota a qui�nes se dicen del sello del PJ, o la vieja y noble cooperativa.
La �nica novedad, decorativa, de peluquer�a es que los miembros de la cooperativa, alguno de ellos denunciados penalmente y judicializados con medidas restrictivas (alg�n otro, sentado en su momento en su banca ?mecheando? a la que consideraba ?suya? en un restor�n de la noche correntina, ante el silencio a�n hoy c�mplice de todos y todas, los/las de la cooperativa), no conforme con ser acusados de golpeadores de mujeres, cosifican a estas en la arena pol�tica, llev�ndolas a las que dependen de sus pantalones, a que constituyan un colectivo que se precia de feminista, pero que desconocen la mayor�a de sus integrantes, que el concepto fundacional de la perspectiva de g�nero es que ?lo personal es pol�tico?.
Mediante este principio, las mujeres heroicas y destacables de occidente, vienen logrando acciones contundentes que reivindican el valor de lo humano. Contar como han sido abusadas y maltratadas por la l�gica machista,� no tiene que ver con una cuesti�n individual sino social. Esta es la validez te�rica, como real del principio de ?lo personal es pol�tico? que permite salir a las v�ctimas de su posici�n de tal, para no ser m�s luego victimarias.
Los cosificadores de la cooperativa peronista correntina, en el af�n del machismo mas recalcitrante, edificaron un supuesto colectivo� trucho, en donde subieron a mujeres que est�n vinculadas desde lo sentimental, para querer determinar qui�nes son o no mujeres militantes, en relaci�n a cu�n pr�ximas han estado o no de las s�banas de los personeros de un peronismo que huele a citronella, destinada a espantar a todo lo que signifique una verdadera democratizaci�n del peronismo correntino.
Pero claro, al mando del colectivo real no est� nadie, o est� un simple chofer, fracasado como tal incluso, que lleva en su rostro la marca de su impericia para el manejo, y que al no tener empacho en usar a las mujeres para que lo defiendan de sus cr�ticos, por sus acciones p�blicas y pol�ticas, enviar� seguramente a alguna que tenga m�s a mano, para que escudado en tal pollera, en vez de hacerse cargo de lo que le compete, vomite a los cuatro vientos, un vendaval de insultos y agresiones para los que, simplemente hacemos pol�tica, desde el pliegue m�s humano y democr�tico, que es la palabra, porque el hacer, es en �ltima instancia el espacio reservado para los aut�matas que no piensan o para los que s�lo y siempre, cumplen �rdenes.
Por Peronismo aut�ntico.�
�
�
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.
Seguinos
3794399959