La experimentada Beatrzi Sarlo, se refirió a quienes le dijeron no a Macri en la convención Radical y respetaron sus convicciones partidarias por encima de las groseras ofertas del oficialismo

La conocida socióloga y periodista se refirió a la controvertida Convención de la UCR y desautorizó la irrisoria cifra de sólo 17 votos negativos, destacando que fueron muchos más y por sobre todo poniendo en tela de juicio la misma convención.

Sarlo en su habitual columna de Perfil destacó : En Parque Norte hubo más de 200 votos a favor y unos cien en contra. Expresaron abiertamente su rechazo ochenta convencionales, y lo hicieron en un documento; decenas se retiraron antes de la votación. "Por estos días, la pobreza de la política argentina se muestra en todo su siniestro esplendor".

Vale la pena mencionar a algunos de los que se opusieron a seguir en Cambiemos, aunque la lista no sea completa porque, según quienes la conocen, incluye a más de cien: Jorge Sappia (presidente de la Convención), Leandro Illia, Raúl Borrás, Lucía Alberti y el vicegobernador de Santa Fe Carlos Fascendini; los convencionales que se referencian con el Changui Cáceres (otro histórico) también se oponían a continuar la ofrenda partidaria en el altar macrista.

Notables radicales como Ricardo Alfonsín, Freddy Storani y Juan Manuel Casella no eran convencionales, pero se conoció desde el principio su posición en contra de seguir en Cambiemos, no ratificar el acuerdo de 2015 con el PRO y propiciar un nuevo frente. Se difundió la cifra de que se opusieron 17. Esa cifra escondería un número mucho mayor.

La Convención sesionó sin quórum y, en estas condiciones, designó una Comisión de Acción Política. Quienes tienen buena información sobre lo sucedido afirman: primero, que nunca se contaron los votos; segundo, que los 260 a favor de permanecer en Cambiemos son una “estimación” de manos levantadas, que se contaron en menos de un minuto. Para un partido que siempre se sintió orgulloso de su institucionalidad, este resultado dudoso es un desbarajuste.

Antes de esa votación, algunos discursos recordaron que Raúl Alfonsín había soñado con un partido amigo de la socialdemocracia y aceptado como observador de la Segunda Internacional. Los radicales, a los que muchas veces se acusó de vivir en el pasado, viven ahora en un posmoderno presente sin programa. Acaban de consolidar a un gobierno de derecha.

Menos mal que los muertos ilustres ya no pueden desesperar con lo que perpetraron estos hombres que se creen muy vivos. 

Sin lugar a dudas, la convención de la UCR va a seguir dando tela para cortar, pero fundamentalmente los cambios que seguramente vendran, serán despues de las elecciones generales, si el oficialismo de Macri gana, todo seguirá como era entonces, caso contrario, aquellos que expresaron su rechazo, su desacuerdo, con seguridad serán los que tomen la posta en el partido y muchas cosas con seguridad van a cambiar en el centenario partido de Alem e Irigoyen. 

 

FUENTE: TDS

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »