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ANÁLISIS

14 de diciembre de 2016

Toda la manada al corral.

A cualquier rezagado que no se ajustó a esta mentalidad “bee, bee” le fue dada una dosis de miedo del perro ovejero y luego también se apresuró en la línea. En un tiempo ridículamente corto esta combinación del “bee, bee”, y el miedo habían acorralado la inmensa manada entera. Todo lo que hacía falta era un hombre que hacía muy poco y un perro ovejero distribuyendo el miedo.

 

 

 

Llega fin de año y no queda otra que ajustar la cincha y juntar toda la manada en el corral, como no es extraño y mucho menos a esta altura de campeonato, un medio masivo de comunicación aldeano (masivo por su cualidad de canal de aire) sigue insistiendo en que no hay posibilidad alguna que los correntinos salgamos del letargo y miseria que llevamos sobre las espaldas desde la llegada de la cruz a los sablazos con los españoles.

Los machos alfa de la política correntina titula el noticioso aldeano ¿acaso el medio nos está anoticiando de nuestra condición servil a dos personas? Nos estará recordando el medio graciosamente nuestro limes en la decisión del destino, nos está recordando que somos objetos de fetiche pertenecientes a iluminados, mesiánicos y fracasados personajes circunstanciales que la historia puso en nuestro camino o es el andar de la historia misma. En el reino animal el macho alfa junto a su pareja hembra y también alfa, son los primeros en alimentarse y los únicos en procrear, se refiere a esto el medio de comunicación, que entre otras cosas es un fiel ejemplo del servilismo, los correntinos parece ser que están atados al buen semblante de los dos machos alfas, quienes son los primeros en tener las 4 x 4 y llenar sus estómagos de buen asado y vino, los que vacacionan en el exterior y se arrogan privilegios que nadie sabe de donde los tienen y todo esto, a costilla del sudor del resto de la manada, del llano provincial, del poriajú que está más preocupado por llegar al puchero de la noche y esquivar las vinchucas que a pensar y analizar las canalladas de un medio de comunicación que se forjo entregándose a los machos alfa, en una entrega total.

Los machos alfa de la política correntina no existen, son simples personajes construidos mediáticamente con alguna que otra cualidad de distorsionar la realidad y las instituciones para llevar agua a su molino, llevan a todos para su corral pero la única pelea en la que quieren estar es la ociosa realidad de los cargos en la función pública, en el eterno curro de socavar la democracia con repartijas de recibos de sueldos para sus allegados, familiares, amantes y colaboradores más fieles, no hay nada extraordinario en los machos alfa de la política correntina, un día desparecen de la escena y aparecen otros oportunistas y la rueda de la historia continua.

Corrientes y sobre todo los correntinos ya no necesitan de machos alfa, bastante decadencia y miseria han dejado en la historia larga y triste que permanece con total actualidad hoy, los correntinos ya no necesitan de medios de comunicación que se crean el faro de la opinión y verdad a fuerza de pauta oficial que siquiera son capaces de producir contenido propio, los correntinos necesitamos de una re-fundación del sistema político y recuperar de un infarto a la democracia a fin de que nos provea un fulgorcito de esperanza, a los correntinos nos urge la necesidad de salvar a más de la mitad de los comprovincianos excluidos y en la perenne infrahumana miseria, justamente por los machos alfa que la historia nos regalo y algunos medios de comunicación nos recuerdan que solo a eso podemos aspirar.

Decir que la política correntina tiene dos machos alfa es un ultraje para los correntinos, es insultarnos, denigrar la inteligencia, es vejarnos al aire con total impunidad, es decirnos ustedes no pueden ser nada sin someterse, arrodillarse ante alguno de los machos alfa, con ello nos dicen que los correntinos somos una manda de inútiles que sobrevivimos por la gracia celestial del macho alfa que nos alimenta y empala.

 

Por Carlos A. Coria Garcia.

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