Martes 6 de Diciembre de 2022

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  • 20º

ANÁLISIS

17 de noviembre de 2015

Macri o Scioli o Huxley u Orwell

Uno es autor de “Un Mundo Feliz” y el otro de “1984” ambos autores apuntaban a lo mismo, al dominio de las clases dominantes, mediante diferentes estrategias la propagación del miedo y el temor o la masificación de la vacuidad y la superficialidad, para que en definitiva sea por terror o placer no se piense ni se desee más que no estar peor o estar mejor por el simple deseo de estarlo. Para quiénes aún desconocen la valía de los teóricos o los intelectuales, sólo basta con leer y reflexionar acerca de la realidad más inmediata. Ejércitos de privilegiados que no piensan perder sus prerrogativas, y como un culto al peronismo progresista, hacen uso de los métodos más conservadores y refractarios de instalar temor en la población, y el otro grupo que tras la ambición, posiblemente sana en muchos casos, se obstina en esconder cualquier cosa atrás de un slogan (Por ejemplo un Cambiemos que en Corrientes, sólo pretende cambiar a nivel nacional para continuar en la provincia posibilitando al mandamás la posibilidad inusitada de una prórroga de mandato ante la imposibilidad constitucionalidad de una continuidad) en el medio la ciudadanía de a pie.

Para los millones que observaron el tan mentado debate presidencial, la sensación ha sido que se dio un paso en lo formal (que los candidatos debatieran) pero que el contenido ha sido el resultante de las propuestas establecidas por los consultores de ambos candidatos, siempre mezquinos y temerosos, de tirar la pelota afuera, por horror al error, que jugar el partido y que los pingos se vean en la cancha. Pero esta decisión no ha sido producto de una táctica puntual o de la casualidad, obedece a una perspectiva conceptual que se comprende por intermedio de los dos autores señalados, que apuntaban a lo mismo (al manejo del poder dominante) mediante dos metodologías lo suficientemente claras y contrapuestas. Podríamos ir un poco más atrás, pero no queremos transformar el artículo en una clase de ciencia política, Maquiavelo ya aleccionaba al Príncipe que podía tener subsumida a la población mediante el temor o el amor que pudiera generar o escatimar.

Y parece que la elección presidencial argentina se resolverá por una cuestión de estados de ánimo. Y no esto no es malo ni bueno en sí mismo, sino que simplemente es un diagnóstico claro de cómo y en que estamos. Todo indicaría que la mayoría que se exprese el domingo eleccionario, será tal, manifestándose por un cambio, no tanto por la propuesta del cambio en sí mismo, sino por la apuesta que estos hacen a la felicidad poblacional, de hecho han llamado a su propuesta política “la revolución de la alegría”. Que esto signifique o represente, tan sólo un slogan vacío es en gran parte responsabilidad, a los pregoneros e instaladores del terror y del temor. Es decir están llevando a la gente a que decida, entre votar a favor del miedo a no perder ciertas cosas, antes que a la expectativa de desear poder vivir mejor sin que se piense como y de qué manera lograrlo. El resultado, por demás, debería ser obvio, salvo que la mayor cantidad de argentinos seamos los que vivimos bajo un síndrome de Estocolmo, lo cual explicaría, entre tantas cosas, que seamos el país, con mayor cantidad de psicólogos por habitantes.

Como nosotros somos, de los que creemos que en cada paso que damos, sea el más mínimo, ínfimo y menos observado, estamos dejando una huella indelegable por nuestro paso en este mundo, que es por definición un mundo social, colectivo y político, por tanto fijaremos nuestra posición política.

Hace tiempo que venimos peleando, entre tantas batallas, por crear a nivel nacional un instituto nacional de filosofía, justo en tiempos en donde la filosofía no sólo festejará el próximo 19/11 su día mundial, sino cuando en países de Europa, desde recintos oficiales, se la piensa sacar del circuito educativo.

Desde nuestro pensar latinoamericanista, proponemos y apoyaremos a quiénes defiendan el siguiente y mentado proyecto (que hemos presentado años atrás por intermedio de legisladores que tan sólo hicieron eso, presentarlo, es decir imprimir con tinta oficial y paga por nuestros impuestos, lo que les hemos ofrecido y en lo que trabajamos, sin que hicieran más que esto) que consideramos vital y central en la cuestión educativa informal de nuestro país. Para los agitadores del temor y temblor y para los entusiastas emocionales, el sano consejo de que se pongan a leer, mal no les vendrá, de paso capaz le dicen a sus líderes y referentes, que empiecen a escuchar a los que nos dedicamos a pensar, que no por casualidad, somos rechazados casi en la misma medida e intensidad en ambas trincheras.

LEY DE CREACIÓN DEL INSTITUTO NACIONAL DE FILOSOFÍA (INAFI)

Capítulo 1.Disposiciones Generales

ARTICULO 1º — Objeto. Esta ley tiene por objeto el fomento de la actividad filosófica en general y la nacional en particular.

ARTÍCULO 2º — Modalidades. A los efectos de la presente ley se consideran las siguientes modalidades:

a) Filosofía académica: la que se enseña y desarrolla en el ámbito del sistema educativo en sus niveles terciarios y universitarios

b) Filosofía informal: la que se enseña y desarrolla en talleres, cursos, ámbitos públicos no convencionales o reconocidos por el sistema educativo formal.

c) Formación integral del filósofo: la que tenga relación directa con el conocimiento de la filosofía, de estudios académicos, de los derechos laborales, de la propiedad intelectual y de todo lo que aporte al desarrollo filosófico como tal.

d) Difusión: la que tenga relación directa con la comunicación pública de un hecho filosófico a través de cualquier vía, medio o tecnología creado o que se cree en el futuro.

e) Promoción cultural y social: la que tenga relación directa con el fomento de sucesos culturales y sociales de carácter filosófico, promoviendo el desarrollo de la actividad en los sectores más postergados de nuestro país.

ARTÍCULO 3º — Definiciones. A todos los efectos de la presente ley se entenderá por:

a) Filosofía nacional: la persona física de nacionalidad argentina o extranjera con residencia en el territorio argentino, que enseñe, promueve, declame, interprete, escribe, piense, acerca de la actividad filosófica, sea mediante textos propios o el análisis de otras obras de filosofía, o que imparta conocimientos sobre la misma en forma autogestionada

b) Actividad filosófica: toda expresión de tinte filosófico manifestada, académica o artísticamente a través de distintos géneros creativos por parte de los filósofos.

c) Actividad filosófica nacional: toda expresión de tinte filosófico manifestada artísticamente a través de distintos géneros creativos realizada por filósofos nacionales registrados;

d) Filósofo nacional registrado: aquel filósofo nacional que se haya inscrito en el registro de filósofos y que tenga título terciario como profesor de filosofía o título universitario como licenciado en filosofía o filosofía y letras.

e) Filosofo nacional registrado informal: es el filósofo nacional registrado que no posea estudios formales iniciados o culminados sin que esto restrinja el ejercicio de su libertad filosófica y/o que sea autor de textos filosóficos ejerciendo los derechos de comercialización de sus propios textos, teniendo la libertad absoluta para explotar y comercializar su obra;

f) Texto filosófico nacional: la edición textual de índole filosófica realizada por o a la orden de un filósofo nacional registrado.

g) Videograma filosófico: la fijación de obras audiovisuales de contenido primordialmente filosófico (fijación de audio e imagen) realizada por o a la orden de filosofo nacional registrado;

h) Editor filosófico nacional: la persona física de nacionalidad argentina o extranjera con residencia en el territorio argentino, o la persona jurídica constituida en el país que no se halle controlada directa o indirectamente por personas físicas o jurídicas de nacionalidad extranjera, que haya adquirido y ejerza los derechos de comercialización de textos y/o videogramas mediante la edición o transcripción de los mismos por cualquier sistema de soporte;

i) Filosofo extranjero: es el filósofo nacional registrado que no posea estudios formales iniciados o culminados sin que esto restrinja el ejercicio de su libertad filosófica y/o que sea autor de textos filosóficos ejerciendo los derechos de comercialización de sus propios textos, teniendo la libertad absoluta para explotar y comercializar su obra;

j) Vale de producción: orden pura y simple de canje, para sólo una de las instancias del proceso de producción y/o publicación de textos y/o videogramas realizada por filósofos nacionales registrados independientes, a fin de beneficiar al proyecto con una producción técnica prestada con herramientas profesionales. Son intransferibles;

k) Vale de difusión: orden pura y simple de canje para que los espacios donde se desarrolle la actividad filosófica y formen parte del circuito estable, puedan acceder a los medios de comunicación, difusión y publicitarios ya sean privados o estatales. Son intransferibles.

Capítulo 2

Autoridad de aplicación

ARTÍCULO 4º — Creación y objetivo. Créase el Instituto Nacional de Filosofía, en adelante el INAFI, que actúa en el ámbito de la Jefatura de Gabinete de la Nación cuyo objetivo es el fomento, apoyo, preservación y difusión de la actividad filosófica en general y la nacional en particular.

ARTÍCULO 5º — Naturaleza jurídica. El INAFI, como ente público no estatal, se rige por el estatuto y reglamento interno que elabore el directorio y apruebe la asamblea federal y por las normas que le sean aplicables conforme a su naturaleza jurídica, objeto y funciones.

ARTÍCULO 6º — Funciones. Son funciones del INAFI:

a) Promover, fomentar y estimular la actividad filosófica en todo el territorio de la República Argentina, otorgando los beneficios previstos en esta ley;

b) Promover la práctica de la actividad filosófica coordinando y fomentando los establecimientos con acceso al público donde se realice habitualmente la misma, en especial los centros culturales, bares culturales, auditorios y espacios no convencionales de filosofía de nuestro país;

c) Fomentar la producción editorial y de soporte digital de producciones nacionales filosóficas, su distribución y su difusión;

d) Propiciar entre los filósofos el conocimiento de los alcances de la propiedad intelectual, de las instituciones de gestión colectiva, así como de aquellas instituciones que defienden sus intereses y derechos como trabajadores;

e) Contribuir a la formación y perfeccionamiento de los filósofos en todas sus expresiones y especialidades y estimular la enseñanza de la filosofía.

ARTÍCULO 7º — Conducción y administración. El INAFI está conducido y administrado por un directorio, una asamblea federal y un comité representativo.

A los integrantes de estos órganos les está vedado presentar proyectos para obtener subsidios, créditos, como persona física o jurídica, por sí mismos o por interpósita persona.

ARTÍCULO 8º — Conformación del directorio. El directorio está integrado por: un (1) presidente y un (1) vicepresidente, quien reemplazará al primero en caso de ausencia o delegación expresa de éste. El Poder Ejecutivo nacional elevará una terna de candidatos, resultando electo quién obtenga acuerdo del Honorable Congreso de la Nación.

El presidente y el vicepresidente tienen un mandato de cuatro (4) años, pudiendo ser reelegidos por un único período consecutivo.

Deben acreditar idoneidad y antecedentes profesionales en la actividad filosófica formal o informal.

En caso de vacancia de ambos por muerte, renuncia u otra causa, el Honorable Congreso de la Nación elegirá entre los que hubieran quedado relegados de la terna.

Los integrantes de este órgano no pueden ser directivos o detentar cargo en entidades vinculadas a la filosofía, salvo renuncia expresa al momento de asumir.

ARTÍCULO 9º — Funciones del directorio. Son funciones del Directorio:

a) Elaborar el Estatuto y Reglamento Interno, que regulen el funcionamiento del INAFI, los que serán sometidos a consideración de la Asamblea Federal para su aprobación;

b) Elaborar un Plan Anual de Acción y Presupuesto General del INAFI, que serán sometidos a consideración de la Asamblea Federal para su aprobación;

c) Convocar y presidir las sesiones de la Asamblea Federal;

d) Convocar a sesiones al Comité Representativo;

e) Elegir y designar, de la terna de candidatos propuesta por el Comité Representativo, los coordinadores de las sedes regionales;

f) Gestionar, percibir y administrar el Fondo de Financiamiento y los ingresos que pudiera obtener por todo concepto, así como administrar los bienes del organismo;

g) Ejecutar las medidas de fomento tendientes a desarrollar la actividad filosófica, en sus aspectos culturales, artísticos, técnicos y comerciales, pudiendo a tal efecto auspiciar concursos, establecer premios, adjudicar becas de estudio e investigación y emplear todo otro medio necesario a tal fin;

h) Instrumentar las convocatorias para la presentación de proyectos destinados a subsidios nacionales;

i) Conformar una Biblioteca Nacional con el objeto de resguardar el patrimonio que conforman las diferentes expresiones y corrientes filosóficas e integrar la información con otros archivos existentes;

j) Promover la filosofía nacional en el exterior;

k) Crear, mantener y actualizar el Registro Único de Filósofos y Corrientes Filosóficas Nacionales;

l) Asesorar a otros organismos del Estado en asuntos en que se encuentre involucrada la actividad filosófica;

m) Elaborar un informe anual sobre la ejecución de la presente ley;

n) Implementar los mecanismos de control e imponer las multas y sanciones previstas en la presente ley;

o) Proponer a la Asamblea Federal la creación de sedes provinciales.

ARTICULO 10. — Asamblea Federal. La Asamblea Federal está presidida por el presidente del INAFI e integrada por un (1) representante gubernamental del ámbito de la cultura por provincia y del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tomará sus decisiones por mayoría absoluta de sus miembros.

Los integrantes de la asamblea federal ejercen sus funciones ad honórem y sus gastos serán financiados por las jurisdicciones de procedencia.

Los integrantes de este órgano no pueden ser directivos o detentar cargo en entidades vinculadas a la filosofía, salvo renuncia expresa al momento de asumir.

ARTICULO 11. — Funciones de la Asamblea Federal. Son funciones de la asamblea federal:

a) Aprobar el Estatuto y Reglamento Interno elaborados por el Directorio;

b) Aprobar el Plan Anual de Acción y el Presupuesto General del INAFI, elaborados por el Directorio;

c) Designar cada dos (2) años a seis (6) miembros para integrar el comité representativo, uno por cada región cultural, los cuales deberán ser personalidades relevantes del ámbito de la Filosofía;

d) Aceptar o rechazar, a propuesta del Directorio, la creación de sedes provinciales.

ARTICULO 12. — Conformación del Comité Representativo. El Comité Representativo está integrado por dieciocho (10) miembros de los cuales: seis (6) serán propuestos por la Asamblea Federal, nombrando personalidades relevantes del ámbito de la filosofía, uno (1) por cada región cultural, y los restantes cuatro (4) por las entidades que, representen a los sectores de la actividad filosófica nacional, las que propondrán a personalidades relevantes por cada sector de la filosofía, enumerados a continuación: un (1) representante de los claustros docentes de las universidades, un (1) representante de los centros de estudiantes filosóficos, un (1) representante de los profesorados de filosofía y un (1) representante que definirán los circunscriptos en la demoninación filósofos informales.

Los miembros del Comité Representativo exceptuados los elegidos por la Asamblea Federal, tienen un mandato de cuatro (4) años, pudiendo ser reelegidos por un único período consecutivo.

Los integrantes del Comité Representativo ejercen sus funciones ad honórem

ARTICULO 13. — Funciones del Comité Representativo. Son funciones del comité representativo:

a) Proponer una terna de candidatos al directorio para elegir al coordinador de cada sede regional del INAFI;

b) Constituirse en comité evaluador de los proyectos presentados en las convocatorias para subsidios nacionales realizados por el Directorio;

c) Asistir a las sesiones convocadas por el Directorio.

ARTICULO 14. — Regiones culturales. A los fines de la presente ley se consideran regiones culturales a las siguientes:

a) Región Metropolitana: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y provincia de Buenos Aires;

b) Región Centro: provincias de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos;

c) Región Nuevo Cuyo: provincias de Mendoza, La Rioja, San Juan y San Luis;

d) Región NEA: provincias de Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa;

e) Región Patagónica: provincias de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa;

f) Región NOA: provincias de Jujuy, Tucumán, Salta, Catamarca y Santiago del Estero.

ARTICULO 15. — Creación de sedes regionales. Se creará una sede en cada región cultural. El coordinador regional es la máxima autoridad de cada región. Tendrá un mandato de cuatro (4) años, pudiendo ser reelegido por un único período consecutivo. Será una personalidad relevante de la actividad Filosófica elegida por el directorio a propuesta del Comité Representativo.

ARTICULO 16. — Conformación de las sedes regionales. Cada sede regional estará conformada de la siguiente manera:

a) Centro de pensamiento filosófico;

b) Centro cultural y social;

c) Centro de subsidios y créditos; y

d) Centro de formación integral del filósofo.

Capítulo 3

Instrumentos de promoción

ARTICULO 17. — Conformación de los Centros de Pensamiento. Los centros de pensamiento estarán compuestos por tres (3) modalidades:

a) Filosofía en formato gráfico (libros, revistas, publicaciones);

b) Difusión; y

c) Filosofía en contenido audiovisual.

Las tres modalidades estarán conformadas por un representante del INAFI elegido por el Coordinador Regional de cada sede

ARTICULO 18. — Funciones. Los Centros de Pensamiento tendrán las siguientes funciones:

a) Implementar un sistema de vales de producción para ser utilizados en cualquiera de las instancias del proceso de edición o publicación de los textos presentados

b) Evaluar los proyectos, a fin de asignar los vales correspondientes que presenten los filósofos nacionales registrados independientes.

c) Crear un Circuito Estable de filósofos que contará con vales de difusión para publicitar los distintos eventos. Dichos vales permitirán mayores beneficios en proporción a las publicaciones realizadas con filósofos nacionales que se hayan inscripto en el Registro Único de Filósofos Nacionales.

d) Convocar a concurso abierto a medios de comunicación locales a fin de pautar publicidad sobre los trabajos que se desarrollen dentro del Circuito Estable de filósofos. Los representantes de dicho espacio controlarán y evaluarán las cualidades, antecedentes y precios de los medios que se presenten;

e) Convocar a concurso abierto a establecimientos que deseen formar parte del Circuito Estable de Filósofos;

f) Convocar a concurso abierto a proveedores de bienes y servicios de acuerdo con las distintas instancias del proceso de edición filosófica. Dicho concurso se realizará privilegiando las industrias locales. En los casos en que la actividad a licitar no se desarrolle en esa región o no reúna las calidades exigidas el Directorio podrá ser quien convoque a concurso.

ARTICULO 19. — Conformación y funciones del Centro Cultural y Social. El Centro Cultural y Social estará conformado por un (1) representante del INAFI y por representantes de docentes universitarios de la carrera de filosofía donde funcione la sede o subsede, y tendrá como función el fomento de sucesos culturales y sociales de carácter filosófico, promoviendo el desarrollo de la actividad filosófica en los sectores más postergados de nuestro país.

ARTICULO 20. — Conformación y funciones del Centro de Subsidios y Créditos. El Centro de Subsidios y Créditos estará conformado por un (1) representante del INAFI y por representantes de Estudiantes de la carrera o el profesorado de filosofía donde funcione la sede o subsede, y tendrá como función la evaluación y otorgamiento de subsidios y créditos destinados a financiar proyectos de la actividad filosófica.

ARTICULO 21. — Conformación y funciones del Centro de Formación Integral del filósofo. El Centro de Formación Integral del Filósofo estará conformado por un (1) representante del INAFI y por representantes de asociaciones, clubes o agrupaciones filosóficas o de filósofos informales y tendrá como función promover conocimientos sobre el ejercicio de la filosofía, de estudios académicos, de los derechos laborales, de la propiedad intelectual, y de todo lo que aporte al desarrollo del filósofo.

ARTICULO 22. — Sanciones por incumplimiento. Los beneficiarios que destinen el monto del subsidio, del crédito y/o de los vales de producción o difusión al financiamiento de fines distintos al objeto del mismo, no lo ejecuten en las condiciones establecidas, y/o lo cedan total o parcialmente, deberán pagar una multa por un valor equivalente de hasta el triple del monto del subsidio, del crédito y/o del vale otorgado y serán excluidos en forma permanente de los beneficios del INAFI, todo ello sin perjuicio de las sanciones penales o administrativas que pudiesen corresponder.

ARTICULO 23. — Creación de sedes provinciales. Se podrán crear sedes provinciales a propuesta del Directorio y sujeto a aprobación de la Asamblea Federal, con la correspondiente reasignación de responsabilidades y recursos de la sede regional de pertenencia.

ARTICULO 24. — Registro Único de Filósofos Nacionales. Créase el Registro Único de Filósofos Nacionales.

La inscripción en el registro se efectuará por medio de una declaración jurada sobre su condición de filósofo, sin examen, por la cual se otorgará la credencial de filósofo nacional registrado y la misma será obligatoria para obtener los beneficios que pudieran otorgarse a partir de la presente ley. Cada una de las sedes tendrá la responsabilidad de gestionar las inscripciones y actualizaciones del mismo que se realizarán cada tres (3) años.

Capítulo 4

Financiamiento y utilización de los recursos

ARTICULO 25. — Fondo de Financiamiento. Créase el Fondo de Financiamiento del INAFI que estará constituido por los siguientes recursos:

a) El porcentaje que asignará la jefatura de gabinete de ministros a tal efecto.

b) Los importes surgidos de multas, intereses, recargos y demás sanciones pecuniarias que se apliquen por disposición de la presente ley;

c) Las contribuciones y subsidios, herencias y donaciones, sean estatales o privadas, realizadas por personas físicas o jurídicas, así como todos los recursos que pudiera aportar el Estado nacional;

d) Las rentas, frutos e intereses de su patrimonio;

e) Los provenientes de la venta de bienes y locaciones de obra o de servicios;

f) Las recaudaciones que obtengan las actividades filosóficas especiales dispuestas por el INAFI;

g) Los fondos provenientes de servicios prestados a terceros y de las concesiones que se otorguen en oportunidad de la realización de eventos vinculados al quehacer filosófico;

h) La comercialización de ediciones que se realicen desde el INAFI;

i) Los aportes eventuales de las jurisdicciones provinciales o municipales para la sede respectiva;

j) Los aportes eventuales de organismos nacionales e internacionales;

k) Todo otro ingreso no previsto en los incisos anteriores que se derive de la gestión del organismo;

l) Los gravámenes específicos que a los fines de esta ley pudieran crearse en el futuro.

ARTICULO 26. — Recursos del Directorio. De los recursos anuales del INAFI no más del treinta por ciento (30%) podrá ser afectado al Directorio. De este monto, se deberá destinar no menos del cincuenta por ciento (50%) en subsidios nacionales.

ARTICULO 27. — Recursos de las sedes regionales. De los recursos anuales del INAFI se distribuirá no menos del cuarenta por ciento (40%) entre las sedes regionales en forma igualitaria.

ARTICULO 28. — Recursos de los Centros de Pensamiento. Cada sede regional deberá afectar —descontados los gastos administrativos de funcionamiento— no menos del cincuenta por ciento (50%) de sus recursos a los centros de pensamiento distribuyéndose proporcionalmente entre las diferentes modalidades.

Si no pudiere ejecutarse la totalidad de dichos fondos, los mismos deberán trasladarse al período siguiente.

ARTICULO 29. — Gastos administrativos de funcionamiento de las sedes. Los gastos administrativos de funcionamiento de las sedes no podrán exceder el veinte por ciento (20%) del monto total de sus recursos.

ARTICULO 30. — Mecanismos de control. El INAFI se sujetará en lo referido a la formulación, ejecución, cierre de ejercicio presupuestario y control, a lo establecido en la ley 24.156, de administración financiera y de los sistemas de control del sector público nacional.

ARTICULO 31. — Participación en los medios de comunicación. Los medios audiovisuales que compongan la Radio y la Televisión Argentina Sociedad del Estado deberán emitir y difundir las actividades, las agendas y cualquier otra actividad que el INAFI considere que deba difundirse, entendiéndose que los mencionados contenidos son de interés público.

Esta cuota no deberá ser menor al cero con cinco por ciento (0,5%) mensual de la totalidad de la emisión de los medios mencionados, y deberá ser repartida proporcionalmente a lo largo de la programación.

Capítulo 5

Disposiciones finales

ARTÍCULO 32 — Reglamentación. La presente ley deberá ser reglamentada en el plazo de noventa (90) días de su aprobación.

ARTICULO 33. — De forma.

Argumentos

En el compendio normativo Argentino, existen al menos diez (10) Institutos nacionales que contemplan la música, el teatro, el cine y la histórica dedicadas a estudiar la trayectoria de celebridades de nuestro país (Belgrano, Rosas, Irigoyen, por citar algunos) sin embargo, no existe en nuestra legislación un instituto que tenga como finalidad hacer factible el cumplimiento del artículo 16 de la constitución nacional que dice:” La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas.”

Pues la condición de idoneidad, o de mérito, es una definición filosófica inserta en nuestra carta magna que aún no ha sido descifrada. Pues para la cultura que sentó las bases de nuestra occidentalidad (al menos de nuestro sistema político y de nuestra filosofía) la Griega, entendía a este concepto como fundamental en la búsqueda de la virtud por antonomasia, ellos lo entendían como areté ( Werner Jaeger en su clásica obra “Paideia”).

Entender esta idoneidad, es entrar en la ciencia, o mejor dicho el ejercicio de las primeras y últimas causas (Aristóteles), es de-velar el ser que habita en el lenguaje (Heidegger) y con ello ya estamos haciendo filosofía, pero para ello, iremos tras los pasos de quienes la practican y que nos dirán el porqué de la necesidad de la creación del instituto, al relatar por qué filosofan.

La filosofía es la razón de ser de nuestro origen (Por Francisco Tomás González Cabañas).

Apoyo la creación del instituto y la mejor muestra de ello, y de su necesidad, es el siguiente texto, trabajo o manejo de palabras, en donde pretendí, argumentar que el inicio de la filosofía, tiene como punto de partida, el poema Homérico de la Ilíada, allí comenzó todo esto que no sabemos cómo va a terminar. El instituto será, tanto y nada a la vez, como un transporte que algunos usarán para tener un viaje más cómodo y eso ya valida su existencia.

El origen de la filosofía en un texto de Homero.

Un enfrentamiento entre individuos que pertenecen a un mismo grupo o comunidad. Una diferencia que suscita una cruel contienda. Un combate que se desarrolla y culmina, excesivamente influenciado por los manejos ilógicos de seres semi-divinos. Un desequilibrio magnánimo, padecido por las comunidades en disputa. Un aquelarre de macabros padecimientos. Un poético suceso, narrado maravillosamente. Una obra literaria que deslumbra con sus excelsas partes, que no solo brillan por esta condición sino que también conforman un todo considerado como una de las más grandes construcciones aportadas por la humanidad.

Nadie podrá refutar radicalmente este conjunto de aseveraciones, pero ¿a qué apunta verdaderamente este texto?, en el cual se apoyan , de alguna u otra manera las creaciones escritas posteriores que fundan el pensamiento occidental.

Existen diversas opiniones acerca de esta pregunta. Una de las interpretaciones con mayor peso, es la elaborada por el filósofo alemán F.Nietszche que sitúa un particular esquema ontológico que de alguna manera sostiene su tesis acerca del eterno retorno, tomando una confrontación central entre las líneas divinas, apolíneas y dionisíacas, que a partir de estos opuestos interpreta a cada parte como argumento del devenir a una (lo dionisíaco) y negadora de este a lo otro (lo apolíneo).

Pese a que este esquema ayuda a Nietszche para sostener su creación metafísica (o que no la reconoce) concatenada con su comparación histórica (entre su Alemania insuflada de intelectualidad y el mundo clásico) esta interpretación no peca de carencias argumentativas.

Partiremos desde la terrible confrontación, entre aquellos representativos individuos, para tratar de considerar cual es la relación entre tratar de marcar a fuego las diferencias entre los individuos (lo múltiple) que se encuentran subyugados a una idea común (lo uno) la muerte y las maravillosas intenciones de los pensadores posteriores, que continúan con esta temática predicamental del ser, hasta que en un momento se llega a recorrer todo el sistema que funda el pensamiento especulativo (la relación Sujeto- Objeto).

Creemos que Homero intencionalmente modela este relato, con el claro objetivo de que las próximas generaciones se encarguen de pensar, lo que hasta hace muy poco otro gran pensador Alemán, padre de la Postmodernidad, exhortaba que sus contemporáneos hagan con su libre albedrío.

La cólera canta, oh diosa, del Pelida Aquiles Maldita, que causo a los aqueos incontables dolores, Precipito al Hades muchas valientes vidas De Héroes y a ellos mismos los hizo presa para los perros Y para todas las aves – y así se cumplía el plan de Zeus-, Desde que por primera vez se separaron tras haber reñido El Átrida, soberano de hombres, y Aquiles, de la casta de Zeus.

Observamos grandes mensajes a interpretar en este comienzo del texto Homérico, consideramos de vital importancia iniciar nuestro análisis a partir de una pequeña investigación del contexto histórico.

Geográficamente la península Griega (con mayor precisión Jonia a la que se adjudica el ver el nacimiento de los textos Homéricos) era rica en ¨ variedad de suelo y el clima era prominentemente subtropical ¨ pero condiciones como ¨ mezcla de terrenos calizos y de loess fáciles de cultivar ¨ fueron la clave de la difusión comunal, aunque esta gracia de la naturaleza también ofrecía barreras de la misma índole, ¨ bosques espesos que desafiaron a los hombres neolíticos ¨. Esta determinación (producto de ucases, de una creación, generación, evolución, o vaya uno a saber que) condujo a todo un periodo de propagación y asentamiento de culturas aldeo-campesinas.

Antes de la llegada de los indoeuropeos a la cuenca del mar Egeo , ¨ existía en la costa de este una cultura mixta, proveniente en parte de Creta y en parte del Asia Menor, los minoanos¨. Destruidos estos por los Aqueos que tuvieron la necesidad de respetar sus costumbres agrícolas y arquitectónicas. Luego de esta contienda cuando todo parecía sosegado ¨ una segunda ola de indoeuropeos (los Dorios, según parece emparentados con los victoriosos) obligaron a la triunfante comunidad, a fuerzas de armas de hierro, a dividirse y trasladarse hacia el este, unos hacia la cuenca septentrional del Egeo y al Noroeste del Asia Menor (Griegos Edios), los otros desde el Ática a Quios y Samos(los Jonios)¨.

Como podemos notar este traumático proceso de organización contó con grandes disputas e intercambios que nos pueden sugerir ciertos precedentes a tener en cuenta.

En verdad deteniéndonos en las circunstancias históricas, no se podría aseverar una suerte de particularidad ya sea mítica o casual, ya que este tipo de momentos propiciaban una conducta general. Lo que sí hace a un modo de diferenciación es el ¨ conocimiento Griego de la escritura, una cosa que ignoraban sus contemporáneos en la edad de Hierro ¨.

En un asentamiento comunal que surge de la manera descripta, irrumpió el autor (ya que se cuestiona muy fuertemente la existencia real de Homero) de las líneas a las que evocamos nuestro análisis. Un factor al que todavía no hemos hecho mención y al que se le debe proporcionar un merecido espacio es el tópico de la formación educativa. Por una condición cuasi natural, la transmisión del conocimiento discurre desde aquel que posee un reconocimiento social (aidos) hacia el individuo en formación, esto se sigue de la consideración de que ¨ los dioses de la Ilíada se interesan primariamente por su propio honor ¨ es decir como una especie de consecución en cuanto a las acciones de los individuos que hacen manifestar determinadas conductas de los observadores o de los distintos miembros de la comunidad. A partir de esta máxima el manejo de la educación se divide en temáticas técnicas y éticas, las primeras orientadas a un estilo de vida (manejo de armas, deportes, artes musicales y oratorias), las segundas a un ideal de existencia (interpretación de textos o de cantos aedos). Los datos metodológicos acerca de la enseñanza lastimosamente son escasos, pero a través de los puntos básicos podemos inferir una suerte de segmentación clasista, demostrada fehacientemente en el texto Aristotélico titulado ¨ Política ¨. Es decir que las dimensiones educativas predisponen una suerte de categorización objetiva que absorbe al sujeto , dando el pie a una exégesis alegórica o una consideración filosófica. Es claro, por lo tanto, de que manera el texto homérico despierta un espacio (específico) en el cual se intenta interpretar el ideal de existencia o sea genera una regularidad en cuanto a la reflexión, luego retomado por los presocráticos y sus respectivas escuelas que derivan en la Academia y en la Peripatética.

Ahora con cierta descripción social podremos abordar nuestra problemática tales así que como casi todos los textos (por no decir todos) comienzan una historia del pensamiento filosófico (consideramos a este el estudio de las primeras causas, teniendo en cuenta los cuatro sentidos diferentes) con la aparición de Tales (640 ac –548-545 aprox.) y por ende obviando el texto que hemos tomado, nos parece más conveniente el desarrollar primero el pensamiento de estos individuos (hasta Parménides inclusive) para determinar como estas producciones son una condición de efecto según nuestra interpretación de la causa, que la desarrollaremos una vez concluido el primer paso.

¨ Jerónimo dice que Tales midió las pirámides a partir de su sombra, después de saber la hora en que nuestra propia sombra iguala a nuestra estatura ¨. Esta observación de un fenómeno natural, demuestra un reflexionar que vincula lo táctil o aprehensible y lo alejado o intangible. Es decir (considerando obviamente las conclusiones de Tales en su teorema de la presentación del concepto profundo de similitud en el espacio formal de los transportes) que busca una misma explicación para dos acontecimientos que anteriormente no poseían ningún tipo de vinculación. Aquí la historia pasa por un gran punto de inflexión, ya que de que manera una observación o un con- tacto que interpreta una proyección ajena del sujeto que la produce (los rayos del sol) puede legitimarse con la realidad de un objeto que solo actúa con el simple encontrarse en un determinado lugar (pirámide). Por donde se podría localizar la solución, en la physis, en la praxis, en el nomos.

Tales sin proponérselo descubre todo un problema metodológico y mareado por tantas inseguridades afirma que el agua es la realidad de todas las cosas. Completamente desligado de explicaciones fantásticas (¨ la fuerza de la fantasía es especialmente fecunda en concepciones rápidas y en la percepción de semejanzas, la reflexión viene después, con sus medidas y patrones, tratando de sustituirlas por causalidades) y concibiendo la unidad del ser, bajo la fachada de un elemento material.

Continuando con nuestro recorrido cronológico nos encontramos con Anaximandro (610 ac –547 ac) que además de ser el primero en escribir un libro en prosa (por lo menos eso nos dicen las doxografías) orientó sus especulaciones dentro del esquema mismo de Tales, pero avanzando a través de un camino lógico y aporético. ¨Anaximandro habla de lo que esta aparte de los elementos a partir de lo cual se generan e induce la imposibilidad de que puedan ser lo infinito, ya que con la intención de que el elemento fuera infinito, no propuso que fuera Aire, agua, o alguno de los restantes ¨. Observamos la lógica, ya que se pregunta precisamente la justificación de un ser vinculado a la unidad existiendo una diversidad, que no se encuentra, ni en los cuatro elementos, ni en lo intermedio, si no que solo repara en una conformación indeterminada del ser. Es decir en múltiples condiciones particulares, que pese a ser una nueva perspectiva de un mismo objeto, no trasciende, pero si cuestiona al sistema de definiciones materiales.

Anaxímines (560ac- 525ac) natural de Mileto, es tomado también como un individuo que realizó observaciones interesantes acerca del estadio cósmico. Propuso al aire como principio de las cosas y los relaciono con una entidad divina, responsable tanto de la generación como de la disolución. Nombro por primera vez ¨ al cosmos o una comunidad de las cosas sujetas al orden y a justicia ¨. Es el momento de la fractura total con las representaciones religiosas habituales a costa del estudio profundo de los objetos naturales vistos como sujetos generadores. Todas las conclusiones, sea la condensación y rarefacción (la multiplicidad a partir del cambio de estos elementos ) o el movimiento ( eterno por el cual se produce la transformación ) están sujetos a las consideraciones en sí (es decir no se hace uso de explicaciones tendientes a representar o simbolizar lo que se trata de comunicar) y de alguna manera el camino ya se encuentra bastante recorrido, es por esto quizá que luego hizo aparición con innovadoras interpretaciones el gran Pitágoras.

En realidad, es una autoridad mística, ya que solo pequeños esbozos pueden ser aceptados como integrantes de cierta verosimilitud.

Ya su nacimiento es una verdadera situación compleja, en donde lo divino se mezcla con lo providente y con lo real, por esta situación (que acapara muchísimos ejemplos que nos apartarían de nuestros objetivos) debemos manejarnos con suma precisión, además existe una vinculación del protagonista con lo que luego de su muerte sería todo un movimiento ¨ el pitagorismo ¨, en donde generalmente otros comentadores de gran renombre no hacen mella para tratar de conseguir alguna diferenciación entre las doctrinas del maestro y de sus seguidores, lo cual implica mayores inconvenientes.

Pese a determinar taxativamente el área abstracta del ejercicio matemático o de los elementos, la visión de Pitágoras acerca del mundo en sí, se corresponde con la primera aseveración definitivamente homologada. Es decir que los números formaban o constituían (en partes pequeñas, difíciles de observar) la entidad completa del universo. Tales así que al dar tanto significado, a lo que luego Aristóteles llamaría una de las tres ciencias teóricas, lograron demostrar ciertos postulados y discriminar ciertas evidencias, ocultas por falta de investigación.

Se pueden nombrar, las razones conmensurables (las que se pueden expresar por intermedio de números enteros) y las inconmensurables (las que no se pueden expresar más que por números no enteros), las definiciones geométricas de determinados postulados (el que lleva su nombre por ejemplo), el conocimiento de la suma de los ángulos de un triángulo y demás cuestiones que por cuestiones de espacio no se pueden abordar.

Ahora bien estas consideraciones (solo algunas y someramente planteadas) relacionadas con el sujeto que construye un objeto con el fin de ser objeto de su subjetividad, evidencian un alejamiento de las explicaciones sometidas a los elementos naturales e instaura un nuevo campo para situar la definición. No es para nada necesario el analizar exhaustivamente la doctrina de la trasmigración de las almas (que da pie a la inmortalidad y de alguna manera niega la dualidad de materia y forma en el ser) para afirmar que con Pitágoras se consigue un nuevo campo dentro del joven espacio especulativo.

Podríamos inferir que hemos concluido con una primer parte perteneciente al estudio de los efectos que nos permitirán sostener nuestra interpretación de la causa (o sea el primer verso de la Ilíada), convencionalmente esta parte primera (quizá por la poca información fehaciente o por falta en la exhaustividad investigativa) solo es tomada como un paso obligado para la segunda parte, a la que se considera como el momento metafísico inicial. Una vez que recorramos este trayecto, dejaremos el espacio abierto para las opiniones pertinentes, ya que este problema que nombramos es todo un tema que por el momento no hace a nuestro objeto de investigación.

Heráclito propone su definición tomando un elemento natural, el fuego. Pero lo realmente valedero en su construcción teórica es la destrucción de todo lo múltiple, que lo lleva a afirmar lo uno, pero como esta aseveración la realiza metafóricamente entonces pareciera que solo destruye el mundo unipolar aceptando todos los particulares. Dentro del estricto campo de la lógica los planteos Heracliteos, tal como están formulados pecan de contradictorios (como lo denuncia Aristóteles), pero intentemos observar alguna de sus afirmaciones ¨ este mundo, el mismo para todos los seres, ninguno de los hombres ni de los dioses lo creó, sino que fue, es y será siempre fuego siempre vivo, que se enciende con medida y se apaga con medida ¨

Ante esta concepción circular que comienza señalando un sinnúmero de diferencias (con la que había logrado justificar el porque del principio del fuego) Heráclito se enfrenta a una inconmensurabilidad tan magnánima que solo atina a explicar tal situación como un acto de castigo a la hybris.

Como todo individuo preocupado por algo tan deslumbrante y a la vez tan poco tentador, presento una división entre despiertos y dormidos, es decir entre los que saben lo que hacen (filosofar) y los que simplemente viven. Más allá de esta consideración social, como pudimos observar Heráclito no solo esta pensando en el campo de acción pitagórico( la abstracción) si no que supone un constante fluir, que tiene de particular el hecho de manifestarse en un tiempo y momento determinado y de general el de concentrar todas las diferencias en la nada más obscura.

No resulta extraño el que a partir de este momento se empiece a divisar con mayor claridad el hilo conductor de la problemática filosófica, avanzaremos un poco más para tratar de trasladar claridad a lo que se muestra tan falto de luz. Pese a esta construcción de alguna manera ontológica ,¨ Heráclito obra en base del comportamiento humano y al de mostrar que este actuar esta relaciona

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Saturnino

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Supongo que ahora Albertítere se sumó pasivamente a la aplicación de lo que decía Orwell, no es así? Espero que la gente se de cuenta.

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