Tal cómo si fuesen simples comentadores de lo que nos ocurre, nuestra clase dirigentes, y sobre todo quiénes fueron votados para asumir determinadas responsabilidades políticas, nos advierten que la pobreza aumentará dramáticamente tras los efectos, principales, como secundarios (confinamiento) de la pandemia. Necesitamos mucho más que ésta función relatora, narradora y comunicacional de nuestros políticos y los suyos (amigos, adeptos, militantes, familiares, asesores y todos los que conforman los nudos). Esta versión periodística de la política, genera, además, que el periodismo, pregunte muy poco y poniendo el eje en aspectos que tal vez sólo sean rutilantes para ellos y para los políticos, dejando en el margen de la excepción, al populoso campo de los múltiples, de los ciudadanos, de los habitantes, del pueblo, de las muchedumbres y masas, que ya demasiados problemas tienen, como para denunciar, que no están sus intereses representados, dignamente, con los políticos comunicando o con los periodistas haciendo política de medios.
El problema es la pregunta ausente. Tal vez, el efecto más devastador de la pandemia tenga que ver con la práctica de contar, muertos, enfermos, contagiados, hisopados y testeos, obturando de este modo que nos preocupemos, a expensas de lo urgente, por lo importante. La función principal de los políticos encaramados en el poder, es la de responder a las contingencias. En un segundo orden el de evitarlas, prevenirlas o retrasar las mismas. Esta prioridad, se encuentra subvertida, peligrosa y perversamente. Nuestras autoridades políticas, se muestran, en la comodidad sanitaria de la distancia, por intermedio de sus redes, atentas, prestas, dispuestas para la narrativa, focalizadas en evitar la propagación del virus, cómo si fuese esta la acción por la que han sido votados o elegidos.
Desde la antigua Grecia la ética se ha fundamentado en alguna compensación para el hombre virtuoso ¿Es posible la ética en un mundo en el que ya "no hay Dios" que legitime desde su trascendencia unos valores u otros?
Así como Thomas Lawrence manifestó la consigna “La filosofía en la Pintura”, haremos lo propio con respecto a la dimensión política. Se propone un pacto lúdico, donde usted, ante las obras mencionadas, dirá cuál le gusta más por las razones o sinrazones que fuesen y nosotros desde nuestra conjetura, le diremos que vemos de su gusto o cómo se traduce su elección estética en una opción política.
Un relato de corte sensual. Una historia para despertar las fantasías...
LA REVOLUCIÓN 4.0 DEL SIGLO XXI
La irrupción de la pandemia, generó por sobre todo el certificado de defunción de las ideologías y de las perspectivas geopolíticas. Tanto en oriente todo, como en occidente completo, de izquierda a derecha, pasando por el centro, la respuesta ante el Covid, fue única, absoluta y totalitaria. Lavado de manos, aislamiento y distancia social. Represión, vía normativa, de quiénes, por alguna razón, se corrieron un ápice de las respuestas unívocas y medievales, emitidas desde el poder.
La pandemia del COVID19 se extiende entre toda la población, pero muy especialmente entre los pueblos indígenas en razón de las pésimas condiciones de vida y salubridad a los que han estado históricamente sometidos.
El aceleracionismo que imprimió la pandemia, para que los artífices del fenómeno Alberto Fernández, muestren el verdadero rostro del Cristinismo en sucesión (la post-cámpora) genera las primeras reacciones estertóreas y por ende emocionales y no razonadas en el plano de lo político. Ciertos sectores independientes que oscilan entre la tilinguería, el cipayaje, la defensa proba de cierta institucionalidad, la necesidad romántica de una definición de lo democrático, de acuerdo a que lado de la grieta uno se ponga o posicione, pueblan editoriales y llegaron a rutas, plazas y calles para expresar el deseo que la energía denunciatoria ante el presidente reciente se traduzca en el momento electoral, en esa ancha avenida del medio (cómo una de las posibilidades) en la que el actual Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, se viene acendrando políticamente, desde que abandonara el cristinismo primigenio tras haber nacido como uno de los predilectos de Néstor (previa recomendación de ex presidente Duhalde).
La mirada ajena sobre el trabajo propio. Las aventuras y desventuras de confiar en el juicio de los otros.
Seguinos
3794399959