Miércoles 29 de Abril de 2026

Hoy es Miércoles 29 de Abril de 2026 y son las 01:05 -

  • 20º

28 de abril de 2026

De la República tecnológica, la separación entre libertad y democracia y el orden postdemocrático

Se hizo público hace unos días un manifiesto desde "Palantir" una compañía dónde abrevan Alex Karp (formado en filosofía) y Peter Thiel (radicandose en Argentina) megamillonarios con una expresa y manifiesta voluntad de poder, que lejos de ruborizarse, sostienen a emprendedores de las ideas como Curtis Yarvin que dan por fenecida la democracia y proponen un gobierno corporativo, una suerte de plutocracia, sazonada con una pizca del planteo platónico del gobierno de los sabios.

En primer lugar se debe reconocer la coherencia metodológica y deontológica en que dan a conocer no sólo lo que proponen, sino lo que viene sucediendo en parte de occidente y que con las viejas categorías por el uso de las mismas muchos no terminan de comprender o se quedan sólo en la queja, el lamento y el dolor que les produce esto mismo (la impotencia de la incomprensión más que no estar de acuerdo con lo que sucede). Un manifiesto por una república tecnológica, emitida por una compañía, publicada en la red X de un texto realizado por inteligencia artificial. Y no son pocos los que aún se siguen preguntando por los partidos políticos, sí las internas deben ser obligatorias, en el mismo país en dónde desembarcó uno de los dueños de esta compañía que cree fervientemente, no sólo que libertad y democracia son excluyentes, sino que observa, y de allí su traslado, que en Argentina se está produciendo la grieta, ya pregonada por Yarvin en sus blogs que se cansó de rendirle exequias a lo democrático. No podemos ser ajenos a esto, que tal vez sea, incluso, lo prioritario. "Debemos resistir la tentación superficial de un pluralismo vacío y sin sentido. Nosotros, en Estados Unidos, y más ampliamente en Occidente, hemos resistido durante el último medio siglo la definición de culturas nacionales en nombre de la inclusión. Pero ¿la inclusión en qué?" (Punto 22 del manifiesto). "El servicio militar debería ser un deber universal. Como sociedad, deberíamos plantearnos seriamente alejarnos de una fuerza totalmente voluntaria y solo librar la próxima guerra si todos compartimos el riesgo y el costo". (Punto 6 del manifiesto). Huelga destacar que la proclama, nunca abandona el sesgo particular desde el que habla (Silicon Valley, Estados Unidos, Occidente) y el eje prioritario de lo que defiende o considera valores esenciales (la seguridad o la defensa ante un escenario de hostilidades, la posibilidad de crecer económicamente o no de estar subyugados por disposiciones normativas o estaduales que no se subordinen a la nación americana). Sí pensamos bajo esta lógica, es lo que Trump viene aplicando de un tiempo a esta parte y no casualmente son considerados estos, sus fuentes intelectuales. Nosotros, tenemos para decir y mucho. No sólo porque somos una de las pocas escuelas, reafirmando el lugar desde el que decimos las cosas (habiendo pagado alto precio por ello, desde que colegas se nos rían por pretender pensar desde una provincia "marrón" como Corrientes, hasta las persecuciones institucionales porque nuestro supuesto brillo opacaba al punto de hacerle sentir "crotos" a hombres de poder real tal como nos lo dijeron) que entendimos que la democracia agoniza, irremediablemente, sino que sostenemos lo que podríamos hacer a partir de su extremaunción. "Lo democrático, supuesto, se regocija en ser todo aquello que no es. Se perpetúa en una promesa ad infinitum, en donde hasta por esos supuestos principios de lo democrático es válido, deseable como realizable, que los gobiernos que a ciertos sectores por distintas razones (sean las que fueren, corrupción y crisis económica son las más usadas) no les agradan deben verse envueltos en el socavamiento de su propia constitución como institución y terminen muchos de ellos depuestos, expulsados y echados, disolviendo con ello la voluntad del soberano. Con la excusa perfecta de que nada peor que el oprobio de los gobiernos totalitarios, nos situaron en una democracia falsa, apocada y enajenada de su razón principal, de que sea tolerable con lo que la funda, es decir, con la elección y decisión de los electores. La democracia, imperante, por tanto, sólo es tal en su promesa de cumplir con lo que dimane del soberano, mediante voto, en tanto no ponga en cuestión la finalidad de la democracia como sistema político que además de lo electoral y de una supuesta garantía en la libertad de expresión se encargue de incluir a los sectores más postergados, para que finalmente estén en condiciones, y no condicionados, de elegir y no optar (González Cabañas, Francisco. "La horda democrática". Editorial Apeiron. Madrid. 2021). Karp formado en filosofía, al que podría convencerse que lo humano tiene más que ver con la explicación (con la palabra) qué con el hecho (la praxis, el dinero) tiene la posibilidad de ser más platónico que pragmático, a los efectos de valorar más la persecución de lo bueno (por conocer o en definitiva la sabiduría) en su sentido eidético, antes que la certeza que brinda el fantasma de lo seguro, de lo que no tiene posibilidad alguna, y en lo que está cabalgando, con una suerte o serie de recursos materiales siderales, es de salirse de la idea de que estamos en un mundo hostil, de confrontación, y por lo cuál, no podemos no estar militarizados. De esto se trata, ésta es la grieta. Nuestra posición, coincidente en el diagnóstico, y parecida desde el lugar no institucional del que pregona Palantir, es sin embargo la de incluir, herederos de una cultura milenaria, siendo intérpretes de la misma, una noción muy simple y sencilla, que al menos debiera ser considerada: La tierra sin mal, el camino de la profecía a su realidad. Escuela Correntina de Pensamiento. www.filocorrientes.com.ar

COMPARTIR:

Comentarios

Tu comentario se publica directamente al enviarlo.

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.