10 de marzo de 2019

Las mujeres al frente. La rebelión de Cherán

Observando que en muchas partes del mundo esos pueblos no pueden gozar de los derechos humanos fundamentales en el mismo grado que el resto de la población de los Estados en que viven y que sus leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido a menudo una erosión. Convenio 169 OIT.

 

Las mujeres al frente. La rebelión de Cherán

Por Carlos A. Coria García.

A propósito de conmemorarse hace horas el Día Internacional de la Mujer vaya el reconocimiento a todas ellas que fueron las protagonistas principales de la rebelión de Cherán y hoy son el motor de la comunidad.

Cherán, es una pequeña comunidad indígena que se ubica geográficamente en la región p’ukuminturhu de la meseta p’urhépecha del Estado de Michoacán en México, que a lo largo de su historia fue protagonista de disputas con otras comunidades indígenas principalmente por cuestiones de límites territoriales.

El día 15 de abril del año 2011, marcaria de por vida a sus pobladores cuando la comunidad se organizó detrás de las mujeres y decidió detener la sobreexplotación ilegal de los recursos naturales, se levantó contra el narcoestado que gobernaba Michoacán que no dejaba de traer corrupción y muerte. El motivo, -cuenta Lorena Ojeda Dávila-,  que detonó esta reacción de las mujeres fue que las personas señaladas como “narcotalamontes” incursionaron en una zona del bosque donde se encuentra un manantial nombrado La Cofradía en cuyo derredor crecen los árboles más antiguos de la comunidad. Para los cheranenses, esta zona y su entorno natural representan elementos centrales e insustituibles de su subsistencia y su cosmovisión, por lo cual fue intolerable el atentado contra ellos. Las mujeres se armaron de valor, marcaron el alto a los vehículos y retuvieron a sus conductores, supuestamente originarios de las comunidades de Santa Cruz Tanaco y de Capacuaro, quienes han sido acusados por los cheranenses de emplearse como talamontes para beneficio de una célula del crimen organizado en la región a partir de 2007. Acto seguido, tocando las campanas del Templo del Calvario, se convocó a la comunidad a congregarse en la plaza, mientras se incendiaban los vehículos de los talamontes. Hubo momentos de tensión muy fuerte, ya que algunas personas sugirieron un linchamiento de los ofensores, que la mayoría de la población rechazó, y más bien, optaron por mantener a los detenidos amarrados cerca de la iglesia.

Los primeros tiempos, luego de la rebelión del 15 de abril de 2011, la comunidad se organizó, nombró una Coordinación General de carácter provisional (comisión de prensa, la comisión de barrios, la comisión de víveres, la comisión política de enlace y una comisión de vigilancia). Los pobladores de Cherán tenían un enemigo en común, casualmente eran los partidos políticos, que se han pasado su vida mintiendo al pueblo y llevando muerte y corrupción. En Asamblea, los originarios decidieron ir más allá de la pura proclama y emprendieron el camino político de reconocimiento a la libre determinación con respaldo de legislación internacional, como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de Pueblos Indígenas, Cherán quería elegir a sus autoridades con los usos y costumbres que les trasmitieron sus ancestros, sin intervención del occidentalismo petulante y en decadencia, los originarios querían regresar a la senda de la paz y la democracia.

Velázquez indica que los voceros de Cherán han expresado que eran objeto de extorsiones, secuestros, violaciones, “levantones,” asesinatos, así como de la explotación inmoderada de sus recursos naturales, principalmente del bosque, del cual las autoridades forestales estiman que en los últimos diez años se perdió más del 80% de superficie, correspondiente a más de 20,000 hectáreas[1].

En esos tiempos de resistencia un elemento histórico regresaría del pasado a dar soluciones al presente. La fogata, Parhankua, parhangua, parhauakpekua, es la institución del dialogo por excelencia: hacer lumbre donde es posible escuchar el lenguaje del fuego, el fuego habla en muchos tonos y alumbra el porvenir en un dialogo sin fin. La fogata es una institución política donde se debaten los temas de trascendencia para la comunidad sin intervención parasitaria de los partidos políticos.

El cimiento para que la rebelión en Cherán sea lo suficientemente fuerte para resistir los ataques del sistema político mexicano y del crimen organizado fue la solidaridad étnica y la construcción de consensos comunitarios. Para lograr el grado más alto de consenso es suficiente que todas las partes puedan percibir que sus puntos de vista han sido tomados suficientemente en cuenta en cualquier esquema propuesto de acción futura o de coexistencia. Así mismo, consenso no significa, por lo general, acuerdo total. En primer lugar, el consenso presupone una posición original de diversidad. Como los problemas no siempre polarizan la opinión en líneas totalmente antagónicas, el diálogo puede funcionar, por ejemplo, limando los cantos, para alcanzar compromisos que sean aceptables para todos o, al menos, que no sean inaceptables para nadie. Además, donde hay voluntad de consenso, el diálogo puede conducir a una voluntaria suspensión del desacuerdo, haciendo posible acciones convenidas sin que necesariamente medie el acuerdo entre las concepciones[2].

El primer Kʹeri Jánaskaticha o Concejo Mayor de Gobierno llego en el año 2012, cuando el Congreso de Michoacán nombró formalmente al consejo municipal, previamente electo en asambleas comunitarias  y verdaderamente democráticas por los habitantes.

En Septiembre de 2015, otras doce personas, entre ellas mujeres, aquellas que fueran las artífices o motor propulsor de aquel 15 de abril de 2011 que se convirtió en el proceso político más relevante del milenio en México, fueron ratificadas por la asamblea como autoridades del pueblo, actualmente conforman el Tsimáni Kʹeri Jánaskaticha Segundo Concejo Mayor de Gobierno con mandato desde 2015 al 2018, los nuevos mayores k’ericha o k’eris  fueron electos con el mismo sistema, la fogata, Los k’eris  sostienen que su sistema de gobierno es colectivo, basado en un sistema de organización circular no jerárquico.

Es increíble las coincidencias que tienen las comunidades como la de Cherán con ciudades o comunidades del interior de Argentina, el enemigo común siempre es el sistema político encabezado por los partidos políticos que desparraman pobreza, muerte y corrupción en todo lo que tocan. No estaría mal imitar a esas comunidades que asumen su historia y se levantan contra la injusticia, decidiendo que la construcción de su destino sea en forma comunitaria, democrática y dialógica.

 

 

[1] Velázquez, Jurhámuti. Aprendizajes de niñas y niños a partir de un movimiento social: El caso de las fogatas de la comunidad de Cherán. Tesis de licenciatura en Psicología. Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2014. Impreso.

 

[2] Coria García, Carlos A. Ficción, sobre una representación política posible, p. 66. (2019)


Comentarios »
Carlos
El hecho de que uno de los puntos que genera la revelión sea la sobreexplotación de recursos naturales, nos debería llamar a la reflexión. Por otra parte, la falta de reconcimiento de la propiedad de las tierras que pertenecen a comunidades autoctonas no reconocidas, tambien debería ser un punto de reflexión. Como es posible, con paises tan ricos en recursos naturales, todas las cuminidades latinoamericanas generan pobres, sin derechos y casi agentes mudos de la politica de cada uno de los estados. Hoy resuena Cheran por haber sido una revelión liderada por mujeres, pero de solo ser una revelión de pueblos autoctonos, hubiera quedado en el olvido. Bienvenidas las reveliones de los que no tienen voz. Deberiamos preocuparnos de una buena organización de las comunidades indigenas y tambien deberíamos considerar seriamente un inventario de los recursos naturales, tratando de mantenerlos para las futuras generaciones.
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