12 de enero de 2019

Mano a mano con Pipi Piazzolla, el baterista del planeta jazz.

Once de enero de dos mil diecinueve, me apresto a preparar un café colombiano del Quindío que una amiga gentilmente me trajo de obsequio de su último viaje, el día va ser largo, para relajar un poco suena de fondo Yuri Buenaventura, el lenguaje se trasforma en percusión, Todo lo que oímos perscusiona pero cuando lo hace alguien que, dicen, ha ensayado hasta 16 horas por día, seguramente es mejor.

Por Carlos A. Coria García.     

La conversación de hoy es con Daniel Pipi Piazzolla, baterista, tal vez de los mejores (o el mejor) que dio el país, el apellido suena conocido, claro, es el nieto del Maestro Astor Piazzolla aunque Pipi supo esquivar con gran habilidad, la misma que acusa el Piti Martínez, el ex volante de River Plate, esa sombra del ascendiente que a muchos persigue cuando algún descendiente hace propia la profesión del primero. Pipi, se hizo con estudio, como en el Musicians Institute de Los Ángeles (EEUU) graduándose con honores en 1992 y ganando el premio a mejor baterista de ritmos latinos del año, con ensayo y talento. En el año 2010 edita el libro "Batería contemporánea".

Es fundador del Sexteto Escalandrum, estandarte nacional del jazz en el mundo que recientemente cumplió 20 años a puro jazz y del que te arranca los pelos. Con el Sexteto ganaron el Premio Gardel de Oro (2012), el Premio Konex de Platino (2015), nominados al Premio Grammy Latino (2011), Premios Gardel (2018) entro otros.

Sin más preámbulos y agradeciendo la buena vibra de Pipi no que otra que disfrutar de la conversación con un músico de factura internacional y argentino. Y no se priven de escuchar Pipi Piazzolla Trío y Escalandrum es una experiencia única. La discografía del Sexteto Escalandrum: Bar Los Amigos (2000), Estados Alterados (2002), Sexteto en Movimiento (2004), Misterioso (2006), Visiones (2008), Piazzolla Plays Piazzolla (2011), Vértigo (2013), Las Cuatro Estaciones Porteñas (2014), 3001 - Proyecto Piazzolla (con Elena Roger) (2016) y Sesiones Ion (2017).

El fútbol y la música están más emparentados de lo que la gente piensa ¿Cómo llega Daniel Pipi Piazzolla a la batería luego de su experiencia en el piano?

Llego a la batería influenciado por la hinchada de River Plate el equipo que voy a ver desde chico, pero me pasó una situación particular, ya de adolescente, estaba como en primer año de la secundaria, fui a ver un partido a cancha de River y ahí me encontré por primera vez con una murga de muchísimos tambores, bombos y platillos, como en esa época estaban prohibidos los carnavales el único lugar donde se podía encontrar eso era en la cancha, me llamó mucho la atención, me pegó muy fuerte, ahí fue que empecé a hacer ritmos en todos lados, sobre las mesas, en la escuela, donde sea. Eso decantó solo en que un día voy a ver un show en un momento hay un solo de batería, me di cuenta que estaban todos los instrumentos de la persuasión de la murga en un solo instrumento, la batería. Desde ahí me enganche y comencé a estudiar batería de forma muy apasionada.

Se cumplió 20 años del sexteto que fundaste que bautizaron Escalandrum  ¿Qué te ha dejado el sexteto en lo personal?

En año nuevo se cumplieron los 20 años de Escalandrum. Lo que me dejó a nivel personal el sexteto que en este momento está más activo que nunca, es un gran grupo de amigos, experiencias increíbles, conocer medio planeta, un grupo de trabajo que continuamente estamos haciendo nuevos repertorios y un grupo que gracias a Dios no le tiene miedo a nada.

Con Escalandrum pisaron dos veces el escenario del Festival de Jazz de Montreal, seguramente el más grande e importante del mundo, escenario que también conquistó Astor Piazzolla en 1984 ¿Qué se siente estar frente a miles de fanáticos del jazz todos juntos en el mismo sitio?

Se siente una alegría enorme, tuvimos la suerte de ir dos veces al Festival de Jazz de Montreal, la verdad es que todo esta tan bien, te sentís tan cómodo, el backline es tan bueno, la acústica es increíble, los sonidistas que hacen sonar a las bandas como dioses, se siente como estar tocando en casa. Lo hemos disfrutado mucho, es todo lo contrario de estar tocando bajo presión, tocamos muy libremente, muy confiados y eso se debe a estar cómodos. Lo vivimos con mucha alegría y no podemos creer que ya tocamos dos veces.

El instrumento que elegiste para trasmitir emociones es complejo, es un instrumento que se deja notar aunque se lo niegue. Me viene a la memoria la batería del disco Ah Um (1959) de Charles Mingus tal vez uno de los mejores discos de jazz de los últimos tiempos o recuerdo el Cuarteto de Thelonius Monk de 1966 ¿Cómo es componer desde o para la batería?

Es como cualquier otro instrumento, uno se expresa, se practica mucho para poder hablar con el instrumento, no es una composición como la de componer un tema, es ir dialogando e ir uniendo un mantón de piezas practicadas que son elementos que se tiene para poder expresarse el día de mañana.

Lo más lindo es que de la mente a las manos y pies exista una reacción instantánea, eso es lo bueno, depende también del tema, del tempo del tema, hay muchos factores que hacen que se toque de manera diferente. Es un sensación hermosa donde hay que tener mucho cuidado, ensayar mucho para no tocar más fuerte que el resto de la banda ya que la batería es un instrumento muy poderoso.

Es imposible no vincular tu apellido con el Maestro Astor, fue el que incorpora a su orquesta de Tango la batería ¿Acaso no es un vaticinio para el futuro de su nieto que terminaría tocando en ocasiones el repertorio de Astor?

No sé si sería un vaticinio. Mi abuelo incorporó la batería a su música porque era un tipo muy moderno, muy abierto, le gustaba mucho el Funk, se crio escuchando Jazz, las big band, para él la batería no era un bicho raro, era un instrumento completamente normal. Que yo este tocando música de Astor en algunas ocasiones, ya que por lo general toco músicas originales en todos los grupos en los que estoy, tenemos un homenaje con Escalandrum que tocamos debes en cuando. Eso ya es tocar la música del mejor, no por ser su nieto me voy a quedar afuera  de querer tocar esa música que mucha gente lo hace, me parece que es la música más linda del mundo.

Lo que me gusta es que muchos temas están vírgenes de batería, nunca hubo batería, eso me da mucha curiosidad de poder aportar, tal vez, mi forma de encarar como interpretar un tema que nunca tuvo batería con batería. Es un estilo que es nuestro, propio y que vale la pena indagar.

Recuerdo la entrevista que le hiciera a Astor Piazzolla el periodista mexicano Guillermo Pérez Verduzco en 1984, donde el Maestro sostiene la búsqueda de darle otro lenguaje a su música. Ese lenguaje al que se refería Astor le costó prácticamente la persecución y la negación, el tiempo jugó su papel y el nuevo lenguaje musical de Astor Piazzolla se diseminó por todo el mundo ¿Cuál es el lenguaje de Pipi Piazzolla en sus composiciones y en Escalandrum?

Es incomparable, la verdad no se puede comparar a un genio musical como Astor Piazzolla conmigo. Lo mío es más chico, a mi me gusta mucho la improvisación, hago temas con todo el amor de mi alma, con todo el esfuerzo que puedo para que sea un camino hacia la improvisación.

En Escalandrum soy el líder del grupo, se toca un tema de mi autoría que se llama “Lolo” pero siempre opino para qué lado tiene que ir la música, sugiero ideas a los compositores y trato de hacer lo mejor posible.

El jazz es libertad, el jazz no tiene principio ni fin, es una creación constante, ilimitada ¿Qué tan libre es hoy viendo en retrospectiva la historia y camino recorrido por Pipi Piazzolla?

La verdad que muy libre, me siento muy libre, en jazz como vos decís, puedo hacer lo que quiera, pero para hacer lo que quieras hay que estar preparado, tuve que practicar mucho para hacer esto que te conté antes, para hablar con el instrumento en tiempo real, es muy difícil, hay que ensayar y estudiar muchísimo. La verdad que el jazz es muy libre porque vos podes tocar mezclando estilos, podes hacer de todo y nadie te va juzgar, en los clubes de jazz podes mezclar tango con jazz, folclore con jazz, podes hacer música propia y nadie te va exigir que toques los clásicos, esa es la libertad de mezclar, de llevar a mi instrumento al máximo aparte, estas rodeado de gente que tiene el mismo objetivo. Tocar.

Para finalizar. Soy oriundo Ciudad de Esquina donde muchos músicos con ansias de crecer en ese fabuloso y difícil mundo de las melodías y armonías. ¿Qué mensaje les darías?

Les recomiendo que tengan un buen profesor, que escuchen mucha música que hoy tienen todo a la mano, nosotros antes no teníamos nada, conseguíamos uno o dos discos por año para escuchar mil veces, ahora tienen todo a la mano. Traten de estudiar técnicamente prolijo para no generar malos hábitos, vean mucha música en vivo, estén siempre motivados. Siempre y en cuanto puedan escuchen jazz que es una música muy creativa, es una música que no está viciada por lo económico o las multinacionales, es un estilo muy creativo, es como ir a un museo y ver los lienzos de los pintores, pero en este caso música. Disfrútenlo mucho y también escuchen nuestras músicas populares.

 

 


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