Lunes 10 de Mayo de 2021

  • 20º
  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

POLíTICA

31 de diciembre de 2020

Por el necesario regreso de la escuela…política.

Sin dudas que uno de los deseos mayoritarios, para el año que iniciamos, tiene que ver con el volver a la dinámica del aprendizaje que establece la clásica imagen del aula. Sin embargo, es tiempo, en épocas de balances, que nos preguntemos por aquellas cosas que se aprenden en la escuela y las que se dejan de aprender. La institucionalidad educativa tiene cómo objetivo y por ende por objeto, el afianzar valores, promocionarlos y consolidarlos.

Fuera de sus estructuras, bajo otras reglas, por más que sean más o menos parecidas, acaecen otros pliegues de una realidad que conforma lo público y por ende lo político. 

El orden simbólico, a diferencia del orden primigenio de lo natural, se estructura, bajo tensión o puja de intereses que se contraponen pero que hace tiempo coinciden en tres principios generales. 

La cronología temporal, el hacer espacial al tiempo, es una senda inevitable. Pasado, presente y futuro, se inscriben bajo el lazo de la correlación y correspondencia.

Necesitamos terminar el jardín, para iniciar la primaria, luego la secundaria, la universidad y los estudios de posgrados. 

Suena a verdad de Perogrullo, pero sobre todo en política, se avistan, repitentes, como insistentes oportunistas, que no finalizan ni un clico de preparación o de formación y pretenden ser ungidos inmediatamente con doctorados honoríficos sin saber el alfabeto o expresarse con claridad. 

La ciudadanía lo percibe cabalmente y ante el estupor, genera un mecanismo de defensa que al final termina rechazando al político en particular y a la política en general. 

Esta señal de alarma debe ser urgentemente tomada por quiénes se educan y son respetuosos de las reglas de juego por todos aceptadas e institucionalmente establecidas. Por la mendacidad de supuestas imágenes positivas e intenciones de voto, de encuestas falaces qué bajo la argucia del número, pretenden hacer política sin razón, sin palabra y sin conceptos, no puede la escuela de la política no amonestar a los alumnos que no respetan sus más básicos y mínimos principios.

No se trata de que los irrespetuosos, irreverentes o iconoclastas, sean hombres, mujeres, cantores, deportistas, pelados, implantados capilares o las características que los diferencien en uno y otro, sentido en la divergencia de la especie y sus géneros. Se trata de principios. En el segundo de los tres que mencionábamos, que constituyen el orden simbólico occidental. Lo accesorio sigue la suerte de lo principal.  

Sí un oportunista determinado (o alguien que no finalizo sus estudios adecuadamente, es decir que no aceptó las reglas generales) llega a una banca, o incluso al mando de un ejecutivo, no necesariamente manejara, administrara o gestionara el poder en su sentido más lato. Solamente las personas formadas integralmente en la concepción del humano y el vínculo con el poder, tendrán la posibilidad de generar referencias claras para constituirse en elementos principales que atraerán a los accesorios, que muchos de ellos tendrán incluso más poder real o formal (el famoso fulano al gobierno, sultano al poder).

Finalmente, el último de los principios. 

La escuela de la política enseña en sus últimos grados, que primero está el hecho y luego la palabra. A diferencia del mundo de lo teórico, de lo metafísico y de lo místico, donde “primero fue el verbo” y luego ese verbo se hace carne. 

Hombres y mujeres que promocionen de grado, entenderán que antes de la candidatura, del cartel, del flyer, del jingle, de la campaña, de los me gusta, de las recorridas, de la gacetilla, de la publicación y de toda la efervescencia adolescente que genera lo electoral, se encuentra el hecho de lo político. 

Para llevarlo a un ejemplo parroquial. La oposición provincial, que se dice aglutinada y unida, es la que primero brindó su candidato natural, reconocido por el mismo auto-promocionado. En esta debilidad conceptual, identificó sin embargo una debilidad del oficialismo gobernante. Estos al tener dos décadas en el poder, encuentran como uno de los principales problemas el aburguesamiento de muchos de sus cuadros y la cada vez más dificultosa posibilidad de oxigenación o renovación del espacio gobernante. 

El kirchnerismo opositor, que es oficialismo a nivel nacional, travestido ya en peronismo en general irá por una de la piezas peronistas del elenco estable del gobierno provincial. 

La ausencia de figuras, simbólicas como reales, de estos, más la posibilidad cierta de la ida de uno de los que sostienen la armonía de la “pata peronista” que aprueba la correntinidad, se constituirá en una de las pujas principales de la cuestión política y más luego electoral de 2021.

El único no sólo que ve, observa, sino que está trabajando en esto mismo (en la construcción del hecho político), es el hombre de mayor poder en su espacio político, como en la provincia. No se trata de cargos, ni de cargas, ni nombres, hombres o mujeres. Se trata de que ha finalizado con creces sus estudios, su formación y que honestamente plantea a quiénes pretenden hacer política de en serio, es decir, vincularse con el poder, que hagan lo propio…que terminen el jardín, luego la primaria, la secundaria y la universidad…

 

COMPARTIR:

Comentarios

Escribir un comentario »

Aun no hay comentarios, s el primero en escribir uno!