POLíTICA   5 de octubre de 2018

Frente de agrupaciones peronistas convocarán a una interna abierta para diciembre próximo.

Tal como las realizadas en el año 2011 dentro del llamado peronismo federal, espacios políticos y movimientos de Corrientes, conforman un cronograma electoral de hecho, del que notificaran a la justicia electoral, para consagrar el domingo 16 de diciembre, una elección interna abierta para definir cargos electivos ante la elección provincial que de acuerdo a hombres del oficialismo se llevarán a cabo en Mayo de 2019. “Defendiendo el principio de la democracia por antonomasia, y primordial del derecho político, el votar o la votación, debe hacerse por sobre los formalismos y las metodologías, es decir ante la incertidumbre y zozobra de los partidos políticos que no garantizan internas abiertas y antes que seguir esperando intervenciones de otro poder o de otra naturaleza, nos convocamos para llevar a cabo esta interna abierta que tendrá como novedad, la accesibilidad electrónica, la inscripción de las listas y el seguimiento del cronograma formal mediante las plataformas modernas y la constitución de una junta electoral que estará representada por cada apoderado de los espacios que participen” declaran quiénes bajo documento público que firmarán en días, darán por iniciada la convocatoria a la interna abierta que promete revitalizar no solo un espacio político, sino la saludad y la democracia de todo un sistema institucional de la provincia.

Sí existe un ariete, un pliegue, una perspectiva, que aún no ha sido trabajada, ni planteada por la clase dirigente provincial, para generar una nueva línea de conexión, un amalgamiento con la “gente”, “ciudadanía” o “pueblo” que bien podrían estar dentro del significante “correntinidad” y que en paralelo, plantee una demanda, seria, responsable y ecuánime en relación a las autoridades nacionales (sin que signifique incluso poner una mácula ante la alineación nación-provincia-municipio) es sin duda alguna la cuestión electoral, que desde la firma del pacto de Olivos, acendró, la perspectiva unitaria (bajo el engaño de que el voto directo siempre es a título de igualdad) determinando que en una presidencial quien ganara La Matanza y otros distritos del conurbano bonaerense tendría asegurada su victoria, generando con ello, la desigualdad política en pos de la igualdad y por sobre todo, razones falaces o argucias, para que los fondos coparticipables y el reparto de obras, siempre sea bajo un criterio, ni siquiera político, sino populoso-electoral, es decir los gobiernos nacionales de turno, difícilmente rompan la lógica de este sistema unitario, hasta tanto y en cuanto, no se le ofrezca al menos, otra perspectiva. El retorno, remozado, o mejorado, del colegio electoral como posibilidad.

Para Corrientes, el plantear esta propuesta (desde el trabajo concienzudo que contenga, como lo hizo Salta con relación a la boleta electrónica, casi una marca registrada), perfeccionadamente (es decir el colegio electoral podría ser solo nominal, es decir se eligen electorales que a su vez eligen los gobernantes, pero los electores no son de carne y hueso, para evitar fraguar la voluntad popular), el sistema indirecto del Colegio electoral, que garantizaba la representatividad por secciones o el federalismo político hacia el interior, podría ser una herramienta, que además, le otorgue un salvoconducto, para que las relaciones políticas, se armonicen o se conduzcan hacia una cultural de mayor consenso, de forjar acuerdos de gobernabilidad (una especie de giro de un sistema presidencialista a uno parlamentarista, en forma encubierta y soslayada) antes de que prime la lógica secesionista y adversarial de que gobierne quién se impone por la mitad más uno de los votos, sin que importe demasiado la otra y también populosa, casi en un grado igual, mitad menos uno de los votos derrotada.

Sin ir más lejos, esta metodología que se impuso en Nación y luego en la mayoría de las provincias, del balotaje, es la expresión más cabal de la política de choque, de agudizar la conflictividad, de resolverla por la fuerza, en este caso de un voto más, al que no se ha dudado de obtener mediante condicionamiento, compra o presión. Todos los que a nivel provincial como a nivel nacional, llegaron bajo la propuesta de cambio, si algo tienen que modificar es precisamente el sistema electoral, que nos determina, que nos estructura, que nos dispone de la manera mencionada, que hubo de ser explotada por gobiernos anteriores que se granjearon en la división, en la profundización de las grietas naturales, bajo el entendimiento que la política es acrecentar la diferencia y no reducirla o minimizarla.

Bien podríamos proponer volver al sistema del colegio electoral, perfeccionándolo (básicamente que no sea divisible y su resultante de partes iguales la totalidad de sus miembros y su conformación nominal, para evitar la remembranza del último y vergonzante colegio electoral en la provincia de Corrientes)garantizando a su vez, que las diferentes regiones del país como de  la provincia (la idea es doble que se presente ante el gobierno Nacional como propuesta de la correntinidad y asimismo se disponga una ley provincial para conformar el código electoral provincial que disponga el colegio electoral, nuevamente, en Corrientes) tengan mayormente representada sus intereses (es decir que no prevalezcan las asimetrías que proponen los grandes o el gran centro urbano de las capitales, o ciudades populosas, en donde se prioriza la campaña y por ende las propuestas de gobierno) y tendiendo, de un modo sugestivo o positivamente encubierto, a un sistema más acuerdista, o menos caudillista del que poseemos en la actualidad y en donde, todo gira y ha girado, desde la imposición de este sistema, tras la figura casi omnipotente de los que administran los ejecutivos, muy al contrario, vale decir, de lo que propone el actual Presidente, de gobernar con equipos, bajo el arte del acuerdo, ante que por la imposición de líderes infalibles y mesiánicos.

Lo expresamos, desde el trabajo que se viene realizando, a nivel teórico como practico y vislumbrando que en Occidente es un tema candente. España en la actualidad se dirime por reformar su sistema electoral, donde por ejemplo existe un consenso generalizado para establecer otro reparto proporcional que no sea el clásico y universalizado D´hondt. En Argentina, para este año no electoral, desde el Presidente has sus ministros, recalcaron que trabajaran en iniciativas para mejorar el sistema electoral, para hacerlo más transparente en sus movimientos como más justo y ecuánime en su dimensión de lo igual (no es lo mismo el sujeto que tuvo todo por parte del estado para desarrollarse como el que no, no parten desde mismos lugares para que lo igual los empareje)

Desde la institucionalidad correntina, o la clase dirigente, se debe trabajar esto mismo, con las personas idóneas y calificadas, con experiencia y dedicación para que este debate pueda alumbrar, más allá, de, el lógico, obligado y merecido, reparto de premiaciones políticas, que llenan la estructura provincial de gobierno y los espacios que se imponen desde la Nación, bajo la misma lógica. De hecho no por casualidad en nuestras investigaciones, presentadas en diversos congresos internacionales de filosofía política, como en los resúmenes que hemos convertido en libros especializados en la materia, presentados por prestigiosos catedráticos europeos, el ejemplo de la democracia más consolidada como neural de occidente, la de Estados Unidos de Norteamérica elige presidente bajo la modalidad citada.

Ambas necesidades de la política pueden convivir armoniosa y consensualmente, destacándose en el mismo concierto nacional, Corrientes por un trabajo en este sentido, que tiene como finalidad última, el regresarle la dignidad y completa del correntino de a pie, del chamigo que habita el paraje más desolado para que su voto, signifique y pese, en modo similar al que habita una ciudad populosa o gran urbe.

Se pueden hacer, y está muy bien que se sigan haciendo, rutinarias y permanentes recorridas por el interior, inaugurando obras o proyectando las mismas. Pero el hombre no vive solo de obras, necesita y sobre todo el correntino, tan postergado en su  dimensión de tal, además de chamamé y carnaval, que se lo dignifique políticamente, que no por el timo de lo igual, el voto desde Corrientes signifique menos que el de las grandes urbes, generando menos recursos participables y por ende, menos todo para la provincia por esta razón que no viene siendo atendida como merece, corresponde y su importancia nodal, señala.

Necesitamos no seguir temiéndole a la democracia interna en los partidos políticos, de lo contrario, estos, como los sistemas, pasan a transformarse en obsoletos, en anticuarios de museos.

Necesitamos revitalizar la democracia, mediante esta propuesta que tiene como fin garantizar el principio máximo de lo democrático; el sagrado derecho a votar, a expresarse en las urnas, en dotar de legitimidad a la legalidad de lo institucional.

Las urnas, están abiertas, desempolvadas, en Corrientes, saldrán el domingo 16 de diciembre para que, en cada uno de los departamentos de Corrientes se quieran expresar democráticamente  los ciudadanos, lo puedan hacer, sin excusas, ni dilaciones, dado que ha llegado la hora de los pueblos, la hora de la democracia.

 

 

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