ACTUALIDAD  19 de marzo de 2017

La consolidación de la democracia abstracta.

No existe un solo modelo de democracia, o de los derechos humanos, o de la expresión cultural para todo el mundo. Pero para todo el mundo, tiene que haber democracia, derechos humanos y una libre expresión cultural. Kofi Annan.

 

 

Desde la llegada de Cambiemos a la administración de cosa pública, en realidad, desde la misma campaña electoral, varias facciones (partidos políticos, alianzas, frentes) sostenían y hasta hoy sostienen, -tal vez con más razones que al principio-, que Mauricio Macri sería una suerte de verdugo de la “política” tal cual se la conoce en el llano,  los hacedores de la politiquería ven con preocupación esta nueva era y como su monopolio de la acción representativa (según dicen) y de las acciones propiamente dichas dentro del campo de la “política” se liman día a día por una suerte de pura gestión o híper-pragmatismo llevada a cabo por gerentes profesionales.

La política, en principio, es innominada, aprehensible e inherente al hombre en cuanto tal, escapa de los cánones procedimentales y estructurales de instituciones de afiliación, estandarizadas e ideologizadas o de pensamiento acotado y controlado por una comisión directiva. Cuando se escucha en los medios masivos de comunicación “la gente está harta de la política” en realidad lo está de las estructuras partidarias que se alzan en complicidad con la ley en la posesión, el uso y goce del valor democracia con un bien transable con destino o fines políticos personales o de facción, la confusión que inocularon al cuerpo social es de tremenda magnitud que se asocia a los partidos políticos directamente con la existencia de la democracia y como garantes de ella y del hacer político, cosa que es tremendamente lejana.

El proceso de abstracción democrática y de lo político, la minimización de la actividad sanguínea de la humanidad no es nuevo, no llega, ni llego con el macrismo, pululo siempre de norte a sur y de este a oeste del país viéndose con claridad en las provincias hundidas en la pobreza con una masa cautiva ya sea por dádivas, favores, vínculos familiares,  vínculos de amo y esclavo, etc.

El núcleo duro sobre el que gravita el monopolio de lo político por facciones fue en desparramar a la sociedad global, dividirlas no en clases como Marx sino, en funciones y privilegios partidarios asociados al mundo del Estado, así, solo el burócrata del partido que aparece en una lista sabana y se somete a elecciones tiene la legitimidad de administrar la cosa pública y puede garantizar la vida democrática de quien supo votarlo y es el voto, el que le da el poderío y exclusividad en la iniciativa política.

La democracia actual se caracteriza, entre otras cosas, por bloquear la iniciativa de la parte excluida del Estado que los burócratas llaman la sociedad civil, el bloqueo es permanente y voraz, no hay forma alguna que los excluidos que garantizan la democracia (vista desde las facciones políticas) en los turnos electorales puedan intervenir en los asuntos de la res pública.

La pobreza y la desigualdad no pueden saltar la cerca de la esfera pública para discutir en el mismo terreno la realidad por sobre la apreciación partidocratica que entrelazan en un caos discursivo a la justicia, la igualdad y la ciudadanía híper valorizando pero al mismo tiempo retirándolos de la discusión de la realidad social a la realidad de los ateneos. Los beneficios sociales o subsidios,  comúnmente llamados planes sociales asfixia la esfera del reconocimiento de los derechos elementales y humanos por la sola condición de ser persona e incluso, reduce la posibilidad de conquistas de nuevos derechos arrancando de cuajo cualquier intento del crecimiento de la ciudadanía y el civismo, los derechos sociales pasaron a ser parte del inventario de los bienes del Estado que se administran y reparten a cuenta gota para morigerar cualquier advenimiento poco feliz para la burocracia política. Los pomposos beneficios sociales o planes se anuncian como parte de la benevolencia de quien tiene la lapicera quitándolos del mundo de los derechos puestos en cabeza de cada habitante provocando una relación entre el Estado y los ciudadanos de subordinación por la supervivencia y no de mandante y mandatario, por lo tanto, la democracia y la concepción del Estado como reflejo del cuerpo social anónimo se disuelve. Un florero en el living de una casa es usado para almacenar las facturas de teléfono o de el servicio de agua potable, la mera presencia del florero no garantiza que en ese living existan flores, ocurre lo mismo cuando se instala la inmutable presencia de la democracia que en realidad es solo el florero, porque adolecemos de praxis o vida democrática en el llano social, el florero sigue sin flores.

La locura o idea utópica de construir una sociedad política mas fuerte que la dirigencia partidaria se hace cada día más difícil pero no imposible, un caso curioso es lo que ocurre hoy en el que fuera el Gran Hotel Beira en Mozambique, que supo ser un albergue de refugiados de la terrible guerra civil (1977-1992) que azoto el país africano, hoy, en lo que queda del viejo hotel de lujo funciona una verdadera ciudad de aproximadamente 3.500 personas, donde todos elijen democráticamente y en pie de igualdad a una persona que oficiara de Intendente de la ciudad y en la misma elección a cada persona que ocupará cada secretaria para la administración de cada área de la “ciudad” (acción social, higiene, contabilidad, seguridad, etc.), el intendente no es un poseedor del poder público sino, que es una carga pública que deben asumir todos los habitantes en una rotación permanente, no hay formulas políticas, no existen partidos políticos, tampoco boletas y listas, solo son hombres y mujeres dispuestos a asumir el llamado de la responsabilidad sobre las cuestiones públicas, cada habitante a viva voz propone un candidato a la intendencia fundamentando el por qué y así con cada candidato a  secretario hasta llegar a un verdadero consenso de postulantes, a contrario sensu de nuestra realidad donde se nos impone en listas cerradas a quien elegir. En la ciudad hotel no existen los momentos tensionales de poder político (como en nuestra democracia de “avanzada” que nos es inoculada) porque todos están en pie de igualdad política y prima la democracia para alcanzar las metas, no existen las peleas por espacios dentro de lo público porque no hay espacios, es todo un mismo espacio, entienden la democracia como diversidad en el todo, no como todo es diversidad.

El continente africano podrá ser extremadamente pobre pero tiene experiencias extraordinarias en democracia y ciudadanía que lo coloca por encima de países como Argentina, donde el ciudadano no es creador de la política pública sino que, se limita al único acto democrático del que cuenta consistiendo en emitir cada dos años calendario una boleta en la urna desposeyéndose de todo el caudal democrático y perdiendo toda iniciativa política sin poder salir de la lógica de la democracia representativa, que solo tiene sentido para las estructuras partidarias o facciosas, perdiendo la oportunidad de aspirar a una democracia comunitaria, colocando en primer plano las acciones colectivas encaminadas a la resoluciones de los problemas cruciales que nos atraviesan y nos impide la creación de bienes individuales y comunes sorteando las dinámicas de tensión que genera el sistema político en miras de acumulación de un poder efímero e inútil para las comunidades.

 

Por Carlos A. Coria Garcia.

 

 

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