ACTUALIDAD  21 de agosto de 2016

¿Y los intendentes?.

Hasta no hace mucho tiempo atrás, se hablaba, poco más de que los jefes comunales, eran verdaderos próceres del presente, que estaban en “la primera trinchera” para resolver el problema de la gente, y que por tanto, les correspondía todo tipo de derechos políticos, que se consolidaban en foros, en encuentros y hasta en presentaciones judiciales para que fueran por un tercer mandato en la última elección ejecutiva en la Provincia. A meses de la próxima elección y por un entramado, que pretenderemos soslayar desde esta tribuna, los intendentes, pasaron a ser meros espectadores secundarios, algo más que meros neófitos, que sólo pueden ser “muchacheados” por la espalda, por sus jefes políticos de turno o de color, para decidir solamente si la cuadrilla municipal limpiará la plaza principal o la secundaria.

Más temprano que tarde, en política, como en casi todo los ámbitos de la vida, sí uno no pretende al menos, conocer como son las reglas de juego (ni siquiera decimos el manejarlas o cambiarlas) sentirá en algún momento que el mismo viento que lo conducía a buen puerto o destino, intempestivamente, cambió, viró, torció y con ello la senda de su propia marcha y fortuna. En tal instancia, se tiende a ir más a la iglesia o centros religiosos, a recordar los mitos fundacionales (sea caña con ruda, karaí octubre) o los más novedosos (festividad de san la muerte) o en el mejor de los casos, a pasar más tiempo con la familia, a replicar con mayor emotividad y porque, en caso de que uno sea funcionario, hasta con mayores recursos, conmemoraciones como las del día del niño.

Claro que ninguna de esas acciones expiatorias, resolverá ni la angustia, ni mucho menos desatará el nudo gordiano de la problemática, del que paso de ser un Intendente, símil a pequeño presidente, con la suma del poder público, con todas las puertas abiertas en todos los rincones por su condición de tal, a ser poco menos que un chambelán, un filibustero que la tiene que luchar, para que en la fiesta del patrono del pueblo le manden el borrachín chamamecero que mayor gente le convoque en la plaza principal.

No es responsabilidad política que hayan caído en la trampa de los grandes titiriteros de la política correntina, pero tampoco pueden quedarse con los brazos cruzados, sí es que realmente hacen política por la vocación, por la convicción y no por el ruin objetivo de hacerse de unos pesos más en lo efímero de esta vida.

Dentro del oficialismo gobernante, o más precisamente, dentro del principal partido de la alianza Eco, se ve con mayor claridad lo expresado. El gobernador, tras dar por suspendido el proyecto de reforma constitucional (que establecía una escenografía distinta en caso de ser formalmente presentada la intentona) expresó lo más contundente al afirmar que el candidato de su espacio político (que aglutina una veintena de partidos) saldrá del radicalismo. La gran mayoría de los medios, en verdad los contados con una mano, o con media mano, que realizan lecturas o análisis políticos locales, se empacharon con lo que consideraron sus propios triunfos al creer que ellos, mediante sus plumas, algo tuvieron que ver con torcerle la mano al gobernador. Tal vez haya sido así, pero esta clase de vanagloria, al menos el hacerlo público, suena feo o peca de ordinario. Lo que es peor, distrae el análisis, y no se centra en lo importante.

Se sabe dentro del ámbito político, incluso la historia lo indica así, que el gobernador, ni su partido, son amantes de las elecciones internas (por más antidemocrático que esto suene, es así) de hecho hasta lo más granado del macrismo, se sorprendió cuando Ricardo, dio una clase de filosofía política argumentando en contra de las PASO. No será este el turno en que se cambie radicalmente está estrategia o mejor dicho esta definición política. Que el gobernador, haya expresado que el candidato de su fuerza política será radical, es la frase del año y le deja un camino abierto, a que su propia sucesora sea su mujer, como ocurrió en Santiago del Estero. Más allá de esto que sería toda una novedad en sí misma y que alteraría todo el escenario y el tablero político, lo cierto es que se abrió una sucesión, que extrañamente alejo a los intendentes, o jefes comunales, como sucesores naturales del actual gobernador. Una mesa de delfines, u hombres cercanos, tiró mediáticamente la posibilidad que ellos, en su condición de ministros o legisladores, por razones más cercanas a ser obedientes u obcecados, podrían obtener la bendición del gran Ricardo, mediante la gran falacia de las encuestas y con ello, sucesión resuelta. En esta etapa, se encuentra, el oficialismo, como también (ya lo veremos) la oposición, mientras tanto, los intendentes, de ambos espacios políticos, cambiando luminarias o arreglando plazas, cuando meses atrás poco más que definían la política nacional.

Se vera realmente, de aquí a fin de año, sí es que de la gran cantidad de intendentes, algunos tienen “pasta” de verdaderos políticos o demuestran uñas para ir por la posibilidad de la gobernación. Es más una cuestión de decisión que de recursos o de cualquier otra excusa que les quieran poner o inocular. Los mariscales de la derrota de la reforma, son los propios legisladores y ministros cercanos a Ricardo, que ahora, pretenden esconder este fracaso rotundo y transformarlo en la posibilidad para que ellos puedan anotarse en la sucesión. Los mismos intendentes, tendrían que hacer notar esto, que en verdad, los únicos que quedaron en el campo de juego son ellos mismos, es más, hasta con algunas acciones políticas, como por ejemplo la realización de encuentros políticos que aglutinen referencia provincial o nacional, los podría ir erigiendo casi en sucesores naturales, pero como dijimos, es una cuestión de decisión, no pasa por reeditar un foro de jefes comunales, sino de dotarlo de sentido y de convicción para que de allí surja quién vaya por el poder.

En la oposición provincial, pasa algo casi calcado en relación al apartamiento de la lógica del poder de los intendentes, por razones distintas, pero que arriban a la misma finalidad. Tras la borrachera, merecida, de haberle torcido, al fin una vez, la muñeca al gobernador, con el tema de la reforma, los opositores en la provincia, que cuentan con medios de comunicación, le dan aire a los vanidosos del oficialismo que son los mariscales de la derrota de la reforma, los muestran y exhiben haciéndoles creer que serán ellos los sucesores. Dejando bien en claro, que el candidato que tendrán en la próxima elección, será Camau. Esto parece no discutirse, y es, a nivel táctico, probablemente impecable, lo que sí, es que suma, o deja, el campo de las intendencias, abierta al oficialismo provincial. Es decir, sí Eco, observa que el mejor sucesor es un jefe comunal, se encargará de perseguir en todo sentido, a quiénes se beneficiaron en los años K (ya sucedió en medios nacionales) e irá por todas y cada una de las comunas, a disputarle poder territorial a quiénes tendrán que enfocarse en la lucha comunal, perdiendo fuerza o interés en la provincial. En caso de que el peronismo correntino o la oposición provincial, no logre algún grado de entendimiento con el Macrismo nacional, sobre todo por la posibilidad de financiar la embarcación Camau, el correr a los intendentes en la lucha por la gobernación, podría ser un factor que en vez de ser positiva se transforme en negativa.

La pelota está en el campo de los jefes comunales, de los intendentes, de esos hasta no hace mucho tiempo atrás se los consideraba baluartes de lo democrático y hoy son puestos a juntar gente para llenarle la plaza a los elegidos por los capangas de cada partido, en ellos, radica, o sigue radicando, lo sustancial de nuestra democracia puebleril, quieran o no quieran creerlo, sigue dependiendo de ellos, esta vez a nivel político provincial, que tengamos una mejor calidad democrática, que se convenzan de esto mismo, es lo que el destino nos determinará para la elección próxima. 

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