ANÁLISIS  15 de mayo de 2016

Le temen al voto de la gente.

Casualmente los principales actores de la política correntina, han llevado a cabo acciones y sucedáneamente declaraciones en relación a las elecciones de 2017. Coincidentemente, ninguno de ellos, expresó, ni soslayó, siquiera tímidamente, que las candidaturas de los frentes políticos que conducen y aspiran a seguir conduciendo, se definirán mediante elecciones internas, o mediante la consulta al ciudadano. Palabras más, palabras menos, y dentro de las mismas, con diferentes retóricas, pero siempre apelando a conceptos vacíos de contenido y de testimonio, impelen a organizarse de manera distinta, pero nunca poniendo el carro delante del caballo, nunca demostrando siquiera un mínimo respeto a la institucionalidad democrática, que establece con claridad meridiana que el soberano es el pueblo y acto sacrosanto el voto popular.

Las diferentes redacciones periodísticas, se extasiaron de declaraciones (sus dueños seguramente también del contante y el sonante de la pauta pública que nunca será reglamentada bajo parámetros claros hasta tanto no se modifiquen las reglas de juego) que sólo son comprendidas por unos pocos miles, y desclasificadas por meno de centenas de hombres y mujeres, que viven, bajo la prerrogativa del erario público que administran a diestra y siniestra, mediante que esa repartija siempre sea sideralmente mayor, a los que le pueda derramar al grueso de la población.

El gobernador de la provincia, en una clara muestra de demostración de autoridad política, volvió a hacer gala de su crecimiento conceptual. Sin embargo, y aprovechando que en el país de los ciegos el tuerto es rey, nadie le osó enrostrar de sus errores, crasos, políticos, que tanto perjuicio le ocasionaron y ocasionan a la provincia que conduce bajo piloto automático. Desde los 4 años que le regalo a su estrafalario primo, al que él solo eligió, como a la resurrección del partido que dice que fue responsable de la historia más nefasta de la provincia, al poner a la esposa del preso como primera candidata a Senadora Provincial más alguna que otra banca en Dipuutados en las mismas listas de su agrupación política, el gobernador, sólo tuvo la autocrítica para soslayar cuestiones de celos, en un tiro por elevación al gran ausente, al que también solamente él puso bajo su discrecionalidad y que como buen segundo, por obra y gracia de un primero, actuaría bajo la tarima de la emotividad y por ende de la celosía. Nada, ni una palabra, acerca de que la sucesión, de la principal fuerza política que conduce, podría o debería subsanar la cuestión bajo internas democráticas, pese a que sus secuaces, hablen de reformas, sean electorales o constitucionales, en donde tampoco se menciona siquiera la posibilidad de consulta popular. Eso sí, sobreabundo la retórica de la renovación, de los nuevos tiempos, que como sabemos siempre terminará en la calesita de los mismos, o en la incorporación de familiares o amigos de los aristócratas del poder, que en el mejor de los casos serán tales y no se transformarán en oligarcas.

El Senador de la Nación, cambió el curso del agua y pegó el volantazo. Si bien se puede leer la jugada como de cierta audacia y de sentido de conveniencia (necesitará una fuerza política que lo contenga y difícilmente vuelva a ser esa la del FPV y la embarcación del PRO ya está llena) no es menos cierto, que su retórica de apertura a la gente, del discurso de lo que la gente necesita, y de no cerrarse en cuestiones partidocráticas, tampoco alcanzó, para que le hable a esa ciudadanía de la que se siente, tan cercana y vinculada, carismáticamente, de que se someterá a internas para conducir su candidatura. Su ego, aún es más fuerte, en algún rincón debe pensar que sigue en una olimpíada, sólo o con un diminuto equipo de pilotaje, que lo tenga a él, alzando alguna medalla. Tendría que rever esta posición y en vez de luchar por su candidatura, ponerse al frente de que la provincia que representa ante el Senado de la Nación, elija mediante el voto, a sus candidatos en todos los frentes o partidos. Tal vez sea demasiado, para quién gusta de rodearse de asesores que sólo hablan de números, encuestas o de comparsas en el mejor de los casos.

Finalmente el Intendente de Corrientes,  tomando como personal la disputa con el legislador, le habló directamente a él, usando a la dirigencia y a la gente que juntó en el ducado del interior provincial, que maneja, a diestra y siniestra, uno de los suyos. El que se pasea en una camioneta alemana, que ni todo el pueblo junto, que ¿gobierna? Ahora mediante su hermana, podría comprar, por más que sea el lugar de la provincia que posee la mayor cantidad de pensionados del país (en una relación de cantidad de habitantes y beneficiarios). Sí bien le disputo en un terreno interesante, el de la táctica política, de construir de abajo hacia arriba y no viceversa, lo cierto es que tampoco, asomó en su retórica, esto de que la ciudadanía elija a sus candidatos internos mediante voto, o que las reformas, sean electorales o constitucionales, sean sometidas al voto popular.

Una clara y cabal muestra, de que con retóricas diferentes, que luego se tamizan en colores y boletas partidarias diferentes, la clase dirigente, sigue pensando en sus temas, en sus cuestiones, en sus preocupaciones, transmiten, con proverbial y antológica soberbia, que tienen a la ciudadanía cautiva. Sólo la quieren para que emita el sufragio, cuando ya esté todo condicionado o predefinido, antes, es decir en la elección de candidatos en los frentes, en la consulta de sí es necesaria o no, cualquier reforma, nunca jamás. Para ello generan estas discursividades, en donde exageran los peligros que nos acechan, las problemáticas que ellos mismos han generado o fueron incapaces de resolver.

La Provincia es la que más ciudadanos tiene afiliados a partidos políticos (en su proporción entre habitantes) ellos con todo el manejo del poder desde hace años (lo que hace que manejen fondos públicos, designaciones, viáticos, etc.) apenas pueden juntar de a cientos, en cada una de sus acciones políticas, de mítines o militantes. En las mismas, plantean estas retóricas detalladas, en donde nunca hablarán acerca del derecho sagrado de la ciudadanía y de lo que nos define como democráticos, el voto de la gente. Estos anuncios son desparramados, por los periodistas que a sueldo de miseria, tributan para sus jefes, que muerden la repartija discrecional de la torta publicitaria, dejando en claro para la opinión pública, lo “democrático” de sus acciones políticas.

Nosotros simplemente decimos, que por inferencia lógica, ni siquiera por deseo, esto más temprano que tarde se cae, el velo, descorrerá esta realidad que cada vez es más palpable, evidenciable. Siguen jugando con la democracia y con la gente. Esos cientos que aplauden las declaraciones antidemocráticas que pronuncian, por más jugosos conchabos que perciban, como tampoco el puñado de medios que decoran las gacetillas, podrán hacer algo, cuando los miles que siguen dejando afuera, un día, se terminen organizando (como lo hicieron y lo hacen en diferentes circunstancias y partes del mundo) y les digan a sus mandantes, que el contrato leonino, que llaman, social, está terminado, está roto, esta caduco.

Lo venimos diciendo desde hace tiempo, pagando el costo de que los cancerberos, en realidad los perros falderos del poder, nos quieran morder los talones, por lo que decimos, argumentando toda y cada una de las expresiones.

Otra oportunidad, y el mensaje claro, conciso y concreto para los tres. Déjense de embromar con la democracia, trabajen por la instauración de las democracia interna en los partidos, sean democráticos y defiendan el voto de la ciudadanía, lo sagrado en lo que se sostiene la institucionalidad, de lo que ustedes son los principales beneficiaros. El resto es cuento que no se sostiene en ninguna de sus palabras y que podrá ser usado en su contra más temprano que tarde.

 

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