ACTUALIDAD  5 de abril de 2016

Carta abierta al Gobernador Colombi; No se trata de su deseo, sino del de los Ciudadanos.

Estimado Gobernante, dada sus últimas declaraciones a ciertos medios de prensa (bien podríamos señalarle, aunque no viene al caso, que quedará como tarea pendiente el determinar una política comunicacional, que garantice la libertad de expresión, como lo entendieron Ministros de la Corte de Suprema de la Nación, en los fundamentos del fallo “Clarín”, promoviendo legislaciones o decretos que establezcan pautas claras de distribución de la publicidad oficial) en relación al Plebiscito, Consulta Popular, o Referéndum, por nosotros propuestas, vía nota (que en verdad, tal como lo es en la Legislatura Nacional, debería ser tomado como proyecto de particulares) y su rotunda negativa al mismo, vinculando, sucintamente, sus deseos, personalísimos de no querer continuar al frente del ejecutivo Provincial, que no se trata de las decisiones que pueda tomar o escoger en un fuero íntimo o interno, dado que exceden largamente lo establecido por el artículo 19 de la Constitución Nacional en el que se pueda escudar. Existen asimismo compendios enteros en el ámbito de la filosofía política, que establecen con claridad meridiana, que el hombre público, en sus decisiones de carácter público, no puede atribuirse el dominio pleno y absoluto de estas decisiones, por más que crea poder hacerlo.

En el Plebiscito, Consulta Popular, o Referéndum, vinculante o no vinculante (esta posibilidad sería más atinente) no está en cuestión sí usted quiere o no quiere seguir siendo Gobernador de la Provincia por un período o una prórroga de su actual mandato. Lo que está en cuestión, es preguntarles a sus mandantes, al soberano, al cual usted se sometió durante toda su vida política, con más éxitos que fracasos, sí consideraría o no está decisión. Para ponerlo en términos prácticos, usted primero debe consultarle a la ciudadanía que piensa acerca de su institucionalidad política y luego sí, permitirse tomar una decisión personal, que puede o no estar a tono con los deseos expresados por el pueblo.

Usted mejor que nadie sabe, de hecho lo reconoce pública como privadamente, que la Provincia, precisa de una reforma electoral, o Constitucional más allá de la cuestión puntual del artículo 150 de la Constitución Provincial (reelección), como también expresó que esto tendría que ser analizado por los partidos políticos con representación parlamentaria. No sólo que de los casi 40 partidos, menos del 15% ciento tienen tal representación, sino que, como si fuera poco, las representaciones políticas, se debatieron, en las dos últimas elecciones al menos, en dos grandes frentes, que en verdad se redujeron a dos figuras personalísimas, una, la principal; usted. Para no continuar con lo que podría considerar literatura política, o barbaridades de una pluma, las principales indagaciones del mundo occidental, acendran sobre la legitimidad en la representación, y la necesidad de una interacción mayor entre el ciudadano y sus políticos. Las observaciones acerca de nuestra “calidad” democrática, también son objeto de análisis, por parte de encumbrados miembros del poder judicial, haciendo hincapié en las posibles filiaciones apócrifas y la nula actividad, ni que decir la utopía de la democracia interna, en los diferentes y múltiples partidos, que terminan apiñados en uno u otro frente electoral, como usted mejor que nadie sabe.

 La consulta popular, es una institución de la democracia, que resuelve en parte los cuestionamientos, naturales y propios, de sistemas de representación rígidos y esclerotizados por el paso del tiempo, que define una nueva forma de vivenciar lo democrático, denominado semi-directo.

Su correligionario, Raúl Alfonsín lo utilizó en 1984 por el tratado del Beagle. El admirado de Juan Perón, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, también, en 1835. No tendría sentido que se le recuerde todos los países que usaron, usan y usarán, esta herramienta, institucional, constitucional y democrática.

No es casualidad que esta sugerencia, o solicitud, no provenga de sus colaboradores que viven obnubilados por los códigos de la política formal, cristalizada y pétrea, que incluye también a la oposición,  sin que puedan ver los nuevos procesos y las nuevas dinámicas que se desarrollan en la sociedad en relación a lo político o la cosa pública.

No es nuestro deseo que le suene mal, y con todos los respetos que le debemos a usted y su investidura, tiene que obedecer a sus mandantes, tiene que preguntarle al pueblo, que es lo que quiere hacer con su Constitución, sí reformarla con o sin reelección cómo indagación neurálgica . Después de lo que resulte, de la pregunta clave, a su único y real patrón, el soberano, usted podrá decir a los medios que quiera, sí quiere seguir siendo Gobernador, si quiere ir por la Intendencia de Mercedes o escribir un libro de memorias.  

Finalmente esperamos que entienda que de seguir escuchando al funcionariado áulico que a cualquier propuesta que no surja de sus mientes, le dice que no, por temor a perder su favor y por ende la continuidad en el lugar en el que están, está perdiendo lo más preciado, que es, escuchar a su pueblo, que más allá de lo que tenga para decir (incluso podría pedirle que continuará, por más que usted no quisiera), tal como lo indican los libros, los tiempos que corren y la institucionalidad democrática, tiene el supremo derecho de dar a conocer su voz.

Lo saludamos atentamente confiando plenamente que antes de acordar o consensuar, le preguntará a los ciudadanos que es lo que quieren hacer con su Constitución, incluyendo reforma electoral y reelección.

 

Grupo Mariscal.

Ciudadanos. Corrientes.

Podemos. Corrientes.    

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