ANÁLISIS  20 de diciembre de 2015

Reforma electoral el desafío de la clase política correntina en 2016.

Entendiendo que de la debilidad se puede obtener una inusitada fortaleza (provine que, el caos significa oportunidad para un nuevo orden o reacomodamiento) el principal actor político de la provincia, podría evitar el empacho político (de su voracidad alimentaria ya se lo advirtió hasta el propio Presidente, públicamente) y dar un salto que lo consagre definitivamente en la historia, dejando que la ciudadanía, la politizada como no (es decir afiliados a partidos e independientes) le resuelva su ya conflictiva sucesión y que lo será aún más si la deja circunspecta al ámbito de los pasillos del poder, teniendo la posibilidad en mano, y con todo el apoyo implícito como explícito del resto de la facción política, sea de oposición o del propio oficialismo, para mediante ley (que Corrientes por fin, subsane el adolecer de un código electoral, como también adolece de una norma provincial de educación) otorgarle a la Provincia, Primarias abiertas y simultáneas, que en un a priori, hasta resultarían más beneficiosas para su propio espacio político que para el desamparo nacional del que no están acostumbrados, deberán sortear el dilema electoral sus competidores en Corrientes.

Algunos piensan, que en el diseño de una boleta electoral, es decir quién va tercero, cuarto o el lugar que guste, el líder o conductor; está anotando los porotos, o el predicamento territorial que este puede tener en la mil viviendas, en el caracolero o en Guaviraví, como sí la elección sólo se resuelva en una suerte de transacción rural de ganado a cambio de pesos en relación al pesaje y pelaje. Pensar de tal manera de nuestros principales políticos, sería un insulto hacia la inteligencia de los mismos y hacia el amor que puedan tener hacia sus familias. Pese al poder que signifique y represente tener la lapicera para tales anotaciones, difícilmente puedan tener tan poca comprensión y tan poca corazonada, para interpretar que se juegan, otras cosas, muchas cosas, que el club de fútbol de sultano, que las giras al interior de mengano, se juega en parte el mejoramiento del estado democrático de una provincia. No es necesario haber leído a Raymond Aron, como para coincidir en que “La verdadera democracia no se agotará con la participación episódica en los asuntos públicos por medio de elecciones o de representantes elegidos, solo se realizará por la fusión entre el trabajador y el ciudadano, por el acercamiento entre la existencia popular y el empíreo político”. Esto que esta quizá definido en forma pretenciosa o con la pedantería intelectual, es ni más y menos, que lo que nos sucedió en Corrientes en el `99 y en el país en el 2001, y la clase política sabe perfectamente que el vínculo reconstruido, no está solido; que siempre pende del hilo económico, y que la red de la política en muchas oportunidades, sirve más para destruir que para construir este lazo o esta red. A nadie le escapa, que más allá de frases hechas, lo cierto es que la mayoría de la clase política viene siendo tal, desde la recuperación de la democracia a esta parte. Es decir, son todos, o casi todos los mismos, con todo el peso de significancia que esto representa, que no tiene que ver con ideologías, ni partidos políticos, ni de modelos, tiene que ver con una disputa que seguramente la ganará quién al menos se anime a pensarla, a dimensionarla, a procesarla, a prestarle atención, porque es mucho más rutilante de los votos que dice tener tal concejal, o las presiones de tal senador para seguir siéndolo o para rotar de banca hasta el hartazgo.

Tenemos que volver a los libros, para entender porque desde estas columnas se lucha contra aquellos que pretenden establecer como norma, que desde tiempos inmemoriales (lustros, décadas, mandatos interminables o calesitas ensortijadas) se puede seguir siendo democrático y representar con legitimidad a la gente, por más que se haya obtenido la legalidad de los votos. Vuelve a decir Raymond Aron; “La democracia es esencialmente la negación de la aristocracia, la desaparición de las órdenes privilegiadas, la supresión de las distinciones de estado, y paso a paso, la tendencia a una igualdad económica, a una uniformidad de maneras de vivir. En la democracia el trabajo se convierte en actividad honrosa, normal para todos y cada uno de nosotros. Criados o presidente, todos perciben igualmente un salario se le paga para mandar, como a los otros para servir”.

No alcanza con sólo llegar a ellos, deberíamos tener la ayuda hasta de los propios que se postulan eternamente, que tienen calesitas ensortijadas y años de cargos públicos (legales pero no legítimos) arriba del lomo, pero entramos necesariamente en una colisión de intereses, o volviendo a Aron “Desde el momento en que la libertad del uno acarrea automáticamente la dependencia del otro, desde el momento en que la libertad es orden del uno y la obediencia del otro, el problema de la libertad es ya inseparable del problema del poder y cada uno invoca, precisamente desde su punto de vista, la libertad que el otro, o el Estado, pone en peligro.”

Cerramos, con el inspirador de Aron, Alexis de Tocqueville, avizorando la problemática esbozada en estas líneas “Existe una especie de opresión con la que están amenazados los pueblos democráticos…Veo una innumerable muchedumbre de hombres, semejantes e iguales, que giran sin descanso sobre ellos mismos, con el fin de satisfacer los pequeños y vulgares placeres con los que colman su alma. Cada uno de ellos sea retirado aparte, como ajeno al destino de todos los otros; sus hijos y sus amigos particulares constituyen para él toda la especie humana. En cuanto a sus conciudadanos esta junto a ellos sin verlos, los toca sin sentirlos, solo existe en sí mismo y para si mismo, y si todavía le quedaba una familia, por lo menos, puede decirse que ya no le queda patria. Por encima de todos, éstos  se elevan un poder inmenso y tutelar que se encarga solo de garantizar sus placeres y de velar por ellos. Ese poder es absoluto, detallado, regular, previsor y apacible. Se parecería al poder paternal, sí como éste tuviese como objeto preparar a los hombres  a la edad viril, pero, por el contrario, sólo busca fijarles, irrevocablemente en la infancia; no le disgusta que los conciudanados gocen, siempre y cuando, solo piensen en gozar; trabaja con gusto para serles felices; pero quiere ser el único agente y el único  arbitre; subviene a a su seguridad, prevé y garantiza sus necesidades, facilita sus goces, gestiona sus principales asuntos, dirige su industria, regula sus sucesiones, divide su herencia. Ah sí pudiere quitarles la molestia de pensarles y el dolor de vivir.”

A continuación dejamos un link, en donde podrán observar un proyecto de Paso Provincial, presentado desde estas columnas en la legislatura provincial, como para desterrar, aquella petición de principio de que los que critican no construyen con propuestas y como para dar una clara muestra de cómo muchas veces las ideas, no siempre están bajo la poltrona del funcionario designado a dedo, por compromiso de la politiquería, por amistad de café o de peluquería o por acuerdos espurios de índole material.

http://chaufeudales.blogspot.com.ar/2013/09/proyecto-paso-provincial-boleta-unica-y_9696.html

 

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